Actualización geopolítica: La ciberguerra de EE. UU. e Israel contra Yemen y la fauna geopolítica mundial

6–8 minutos

En el largo artículo de actualización diario, vamos con un nuevo triplete. Tanto tres artículos, como tres autores y tres fuentes distintas para así conformar una nueva traducción analítica con la que estar bien actualizados y conocer perspectivas fundamentadas del otro lado del telón mediático.

Cracking Sana’a: La guerra cibernética de Estados Unidos e Israel contra Yemen

Empezamos por un artículo de la periodista Mawadda Iskandar en The Cradle. Aquí señala que, Estados Unidos e Israel han iniciado una campaña encubierta de inteligencia contra Yemen para recopilar información sobre Ansarallah, enfrentándose a una sociedad resistente y a la discreción del Gobierno de Saná.

En octubre de 2023, las fuerzas yemeníes vinculadas a Ansarallah se sumaron al conflicto apoyando la operación Al-Aqsa Flood de la resistencia palestina y oponiéndose a las acciones de Israel en Gaza. Casi dos años después, ha emergido un nuevo frente de conflicto digital, centrado en el espionaje, la manipulación psicológica y la infiltración para desestabilizar al Gobierno de Saná.

La campaña comenzó de forma discreta. Mahmoud, periodista yemení, recibió un mensaje de un número identificado como israelí, que incluía su nombre completo, elogiaba su trabajo y lo invitaba a unirse a un equipo, lo que lo llevó a eliminar la conversación.

Sami, residente en Saná, fue contactado en Facebook por una cuenta que se presentaba como un médico palestino, invitándolo a un debate académico con referencias a yemeníes conocidos, quienes desconocían la iniciativa.

Testimonios de periodistas y activistas yemeníes indican que estos incidentes forman parte de una campaña de ciberinfiltración por parte de Israel y Estados Unidos, intensificada tras el apoyo militar de Yemen a Gaza desde el 7 de octubre de 2023.

Los ataques yemeníes con drones y misiles afectaron rutas marítimas israelíes y objetivos estratégicos, como el aeropuerto Ben Gurión, revelando una carencia de inteligencia. Eyal Pinko, exfuncionario israelí, señaló que Israel carece de capacidad operativa en Yemen, a diferencia de otros adversarios. Hasta noviembre de 2023, el Mossad y la unidad Aman no priorizaban Yemen, pero los ataques desde Saná llevaron a un cambio estratégico. Avigdor Lieberman propuso canales de inteligencia en Yemen, y Yaakov Amidror reconoció una subestimación de Ansarallah.

Israel recurrió a operaciones sofisticadas, reclutando judíos yemeníes con dominio de dialectos locales y utilizando anuncios en redes sociales que ofrecen hasta un millón de dólares por información sobre Ansarallah o actividades navales. Algunos anuncios provienen de páginas vinculadas al Mossad, otros de entidades estadounidenses como el Departamento del Tesoro.

Espías detenidos, entrenados en Europa, operan bajo la cobertura de organizaciones internacionales, monitoreando instalaciones militares, recopilando datos sobre misiles y drones, y transmitiendo coordenadas para ataques aéreos con tecnología encriptada.

Organizaciones aparentemente dedicadas al desarrollo funcionan como fachadas para la CIA y el Mossad. En el sector mediático, se detectan talleres, encuestas y financiamiento con agendas ocultas, financiados por entidades estadounidenses a través de intermediarios.

Yemeníes reportan mensajes de números extranjeros ofreciendo empleos en medios u oenegés, citando nombres locales para generar confianza. Abdulrahman, periodista en Saná, recibió mensajes de cuentas falsas imitando a conocidos, solicitando datos sensibles. Sultan al-Samie reveló que jóvenes fueron reclutados por el Mossad con pagos iniciales de 250 dólares por vigilancia. En un caso, periodistas debían fotografiar la plaza Sabeen de Saná.

Abdelhafidh Muajeb identificó riesgos en trabajadores africanos indocumentados empleados en lugares sensibles y aplicaciones de reparto no reguladas que recopilan datos personales sin supervisión. Entre 2015 y marzo de 2024, Saná desmanteló 1782 células de espionaje, deteniendo a 25,665 personas.

En 2025, se capturaron redes vinculadas al MI6, Arabia Saudí, la CIA y el Mossad, incluida la Unidad 400 en mayo de 2024. El Ministerio de Información lanzó la campaña Midri en redes sociales, instando a proteger datos sensibles y advirtiendo sobre riesgos como el phishing y Starlink.

Trump cambia la postura de EE. UU. y comienza a interactuar con el gobierno militar de Myanmar

En segundo lugar, vamos con un artículo de Atul Aneja en Katehon. Nos informa de que el gobierno militar de Myanmar, liderado por el Consejo de Administración del Estado (CAE) bajo Min Aung Hlaing, avanza en un plan de transición civil basado en tres elementos, con elecciones nacionales como eje central, buscando apoyo internacional, incluyendo de la administración Trump.

En junio de 2025, Min Aung Hlaing anunció elecciones para finales de 2025 o principios de 2026, pese a disturbios que limitan el acceso a urnas. Estas elecciones transitorias buscan legitimar un nuevo gobierno tras la crisis de 2020.

En 2020, la Liga Nacional para la Democracia (LND) ganó, pero los militares denunciaron un fraude con 10 millones de votos falsos y baja participación por la pandemia. La Comisión Electoral suspendió votaciones en Rakáin, Kachin, Kayin, Mon, Shan y Bago, excluyendo a cientos de miles de votantes, lo que llevó a declarar las elecciones ilegítimas. El 1 de febrero de 2021, el ejército decretó el estado de emergencia, transfiriendo el poder a Min Aung Hlaing.

La administración Biden apoyó al Gobierno de Unidad Nacional (GUN) y su brazo armado con la Ley de Birmania, asignando 121 millones de dólares en 2024 a través de USAID para oenegés opositoras. El Fondo Nacional para la Democracia (NED, en inglés) financió medios y grupos de derechos humanos. U Hlaing Myint criticó la ley como apoyo a militantes. Con Trump, la ley se suspendió, impulsando la transición del CAE.

En julio de 2025, tras reducir aranceles del 44% al 40%, Min Aung Hlaing agradeció a Trump, pidió bajar aranceles al 10% y revisar sanciones. EE. UU. levantó sanciones contra cuatro personas vinculadas al CAE: Jonathan Myo Kyaw Thawng, Aung Hlaing Oo, Sit Thayng Aung y Tin Latt Min, quienes operan en logística, energía y defensa. Myanmar fortaleció lazos con Tailandia, China, Rusia e India, firmando acuerdos energéticos y recibiendo apoyo para elecciones creíbles.

Zorros chinos, tiburones estadounidenses, roedores europeos

Y en tercer lugar, vamos con un artículo de Pepe Escobar en Strategic Culture Foundation. En su tono certero y lisonjero expresa que el Politburó chino programó la cuarta sesión plenaria del Partido Comunista para octubre de 2025, donde más de 370 miembros del Comité Central deliberarán sobre el próximo plan quinquenal.

Esto ocurre tras un desfile en Pekín por el fin de la Segunda Guerra Mundial, con Vladimir Putin como invitado, y antes de la cumbre de la APEC en Seúl, que inicia el 31 de octubre, ofreciendo una posible reunión entre Trump y Xi Jinping.

El pleno abordará la guerra comercial, tecnológica y geopolítica entre EE. UU. y China, considerando el éxito de Made in China 2025 y las decisiones tecnológicas de 2025 en inteligencia artificial, computación cuántica, biotecnología y fusión nuclear. China, junto con los BRICS, enfrenta aranceles impuestos por EE. UU.

En la cumbre China-UE del 24 de julio, Pekín envió un autobús modesto para la delegación europea, y Xi Jinping dio por terminada la reunión antes de lo previsto. En una reunión posterior, EE. UU. impuso a la UE comprar 250,000 millones de dólares anuales en energía estadounidense a precios elevados durante tres años, con aranceles del 15%, y adquirir armas estadounidenses por el 5% del PIB.

En 2024, la UE gastó 375,000 millones de euros en energía, solo 76,000 millones en EE. UU., lo que requeriría triplicar las compras de gas natural licuado estadounidense, aunque las refinerías europeas tienen limitaciones y Noruega ofrece gas más barato.

EE. UU. eximió de aranceles sectores como aviones, semiconductores, químicos y agrícolas, pero busca convertir a la UE en un comprador masivo de su energía y armamento. La UE carece de empresas tecnológicas líderes, motores de búsqueda, smartphones, sistemas operativos o fabricantes de semiconductores de primer nivel.

China ofreció a la UE discusiones sobre cambio climático. La UE, dependiente de materias primas y cadenas de suministro chinas, carece de autonomía estratégica. Yuen Yuen Ang, profesora en Johns Hopkins, señala que China busca un modelo económico basado en alta tecnología e innovación, abandonando las exportaciones de bajo costo y el sector inmobiliario. En los años 80 y 90, China imitó modelos asiáticos, pero ahora es pionera, aplicando una improvisación dirigida para alcanzar objetivos, un enfoque compartido por los BRICS.


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