Pasó la Copa Mundial de Fútbol 2026 con una victoria hispana tras jugar, en la final, los seleccionados de España y Argentina, donde el resultado deportivo fue favorable a España, venciendo su representación nacional 1 a 0 a la de Argentina, en un partido que resultó, por momentos, intenso y dramático.
Es importante señalar que este torneo fue atípico por haber sido jugado en tres países y que, en gran parte, fue organizado por la FIFA.
Pero la nota más importante fue que, por primera vez, en la historia de los mundiales, la dorada Copa fue disputada por los dos únicos países de la Hispanidad que se enfrentaron, fuera del campo deportivo, al poder de la piratería anglo: España y Argentina.
Estos dos pueblos también tienen una disputa contra el neocolonialismo británico por Gibraltar y Malvinas.
Los ingleses miraron la final desde sus televisores, tabletas electrónicas y teléfonos móviles, llorando porque su degradado seleccionado de fútbol no participó de la final en una tierra de origen anglo: los Estados Unidos.
Cabe mencionar que Inglaterra fue vencida por la Argentina en la semifinal del miércoles 15 de julio en una atmósfera de máxima reivindicación, por parte de la nación argentina, de los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas.
El humillante 2 a 1 que le propinó el elenco liderado, principalmente, por Lionel Messi y Leandro Paredes, y la masiva demostración popular de los argentinos por Malvinas, llevaron a que las portadas de las agencias y los medios noticiosos globales les dedicaran -como nunca antes había sucedido- un espacio relevante a la derrota inglesa, al triunfo argentino y a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.
Un día antes de que se realizara esta paliza futbolística y altamente emotiva, el equipo español de fútbol hizo lo mismo contra el combinado nacional francés, rebajando el estatus de Francia y demostrando que la caracterizada como globalista de la selección gala no tiene con qué empezar frente al poderío y la garra españoles.
De esta manera, los ingleses y los franceses no pudieron superar, en el Mundial de Fútbol 2026, a sus rivales históricos y se conformaron con pelear por un olvidado tercer puesto.
Con estas victorias aplastantes, tanto Argentina como España llegaron al encuentro final, el lunes 19 de julio, donde la Copa permaneció en la Hispanidad, pero bajo la custodia justa de España. Por lo que el idioma de Castilla, más allá de las cuestiones nacionales, combinando los acentos español y argentino, dijo: ¡Somos Campeones!
Otra demostración de una verdad que estaba, en la superficie del fútbol mundial, desde hace, por lo menos, cinco años, pero a la cual muchos no la querían aceptar, es que los seleccionados nacionales de fútbol de España y Argentina son los mejores del mundo en menoscabo de los ingleses, franceses, alemanes y de otros países que ya descendieron de la Clase A del futbol mundial.
Como se pudo apreciar, este último Mundial de Fútbol no sólo fue una instancia meramente deportiva ya que estuvieron presentes las historias nacionales, las disputas geopolíticas y las aspiraciones de soberanismo.
Fue todo un indicio de lo que se viene en otros planos de la realidad mundial.
La Hispanidad tiene futuro frente al desorientado, vulnerable y cada vez más desbancado mundo anglo. Sigan llorando anglos. Los hispanos, como otras veces ocurrió en el pasado, volveremos a derrotarlos.


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