Crece el temor en varias capitales políticas por los derivados del intento de asesinato por encargo
Fernando Cerimedo, el argentino marplatense, que nunca pudo dejar de lado su obsesión de tener, a toda costa, dinero y fama, está envuelto en uno de los mayores escándalos políticos internacionales de la región iberoamericana de los últimos 20 años.
Este gestor de infraestructura y campañas digitales, que, en la década presente, alcanzó a estar en escaleras visiblemente expuestas de influencia regional, mediante su rol de estratega y operador digital y político, en escenarios disímiles tales como el de Brasil, Argentina, Honduras, Chile y Bolivia, está preso en el penal de Palmasola, que está situado en las afueras de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en el Estado Plurinacional de Bolivia.
¿El motivo de su detención? Según los documentos institucionales de la justicia boliviana, el fundador del medio, La Derecha Diario, está siendo acusado, e investigado en calidad de tal, de haber ideado y ordenado el asesinato contra quien fuera su amante, la abogada y operadora cruceña, Nadia Beller.
Este fallido feminicidio, sucedió en la noche del lunes 17 de agosto de 2026, cuando dos masculinos, contratados a sueldo, y, gestionados para tal fin, por el oficial de inteligencia de la unidad antinarcóticos de la policía, Erick Correa González, balearon a la mujer víctima, quien, al momento de que ocurriera el hecho, estaba embarazada, de cuatro a seis semanas, impactándole, contra su humanidad, 3 proyectiles revólver calibre 32.
Los masculinos que, en dicho incidente, cumplían el rol de sicarios, habrían pensado que Beller estaba muerta y la dejaron herida en el piso del frente de un hotel de Santa Cruz; pero, para la suerte de la mujer (y de su bebé), Beller continuó con vida y, desde el sábado 22 de agosto, regresó a su hogar familiar, después de que permaneciera 4 días y medio ingresada en una clínica privada.
La mujer, de forma inmediata, informó a la comitiva policial, que se hizo presente en la escena del fallido crimen, que fue Cerimedo quien estaba detrás del hecho y fueron estos efectivos quienes, horas después, procedieron a la captura de Cerimedo cuando el fugitivo estaba en el aeropuerto internacional Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra para tomar un vuelo con destino hacia la República Argentina.
Informantes aseguran que Cerimedo creía que tenía una impunidad y que el gobierno de Paz le blindaría ante cualquier procedimiento policial y judicial que se activara en su contra.
Cerimedo, desde la madrugada del martes 18 de agosto, permanece bajo custodia policial y quedará detenido en Palmasola durante los próximos seis meses, mientras se amplié la investigación y se tomen las medidas necesarias para el juicio que, irreversiblemente, pasará el argentino…si no surgen, en el camino, otros imponderables (por ejemplo, un escape o un asesinato).
La Fiscalía competente tiene un cúmulo de pruebas donde se confirmaría la participación de Cerimedo y, curiosamente, mientras el intento de asesinato se realizaba, el ya acabado profesional de campañas políticas digitales, se mantenía al tanto del desarrollo en una comunicación directa con el oficial Correa González, un contacto con el cual, según relato Nadia Beller, Cerimedo tenía un trato frecuente en múltiples asuntos oscuros.
El teléfono Samsung Galaxy S24 que usaba Cerimedo, con número local de Bolivia, es un instrumento de prueba contundente en contra del argentino ya que allí se almacena todo el archivo requerido para condenarlo, definitivamente, a una pena superior a los 8 años. La defensa legal de Cerimedo sigue esgrimiendo la inocencia de su cliente, pero son escasas las probabilidades de que Cerimedo sea declarado inocente en un tribunal.
Un dato un tanto extraño para el público, surgió de la pesquisa forense del teléfono móvil de Cerimedo: el consultor intentó iniciar comunicaciones con Evo Morales, aproximadamente, 9 días antes de que se produjera el intento de asesinato contra Nadie Beller.
En tanto, Morales expresó que el argentino forma parte de un operativo estadounidense que se realiza, en suelo boliviano, en contra de su figura y que, aún más, hay un plan para llevárselo a los Estados Unidos.
Tanto Cerimedo como Evo Morales son señalados, en Bolivia, por parte de denunciantes, como implicados en el negocio de las drogas y que ambos representarían a dos grupos que estarían en fricción por la gestión del negocio.
El Ministerio Público relató a la prensa que, además de Cerimedo, se aprendió a una segunda persona (acusada de proveer el arma) y se arrestó también a tres ciudadanos colombianos presuntamente implicados como autores materiales.
Por lo tanto, el escenario más firme que se evalúa es de un Cerimedo condenado por ser el autor material del intento de asesinato contra Nadia Beller y, paralelamente, se investigará otros delitos ya relacionados con la ilicitud de dinero, cobertura para el tráfico de drogas y tareas que solapadamente desempeña como si fuera un funcionario público, cuando, según aseguran en La Paz, Cerimedo era un asesor personal del presidente Rodrigo Paz.
Quienes conocen la atmósfera política boliviana, informan que Cerimedo se había acercado al equipo de campaña de Rodrigo Paz entre la primera y segunda vuelta en las elecciones presidenciales del año 2025, quien terminó ganando el 20 de octubre.
A partir de entonces, comentan fuentes solventes, que Cerimedo se puso al lado del mismo Paz, teniendo excelentes relaciones con la esposa y la hija del presidente boliviano. Esta cercanía fue tal que Paz dispuso que su asesor estrella tuviese una oficina a casi 20 metros del despacho presidencial en la Casa Grande del Pueblo.
Cuando, en mayo pasado, sucedieron los hechos de corte de carreteras, bloqueos y movilizaciones de sectores opositores al gobierno de Paz, en precisos círculos de información política se habló del rol preponderante que tenía Fernando Cerimedo en los planteamientos del gobierno y hubo hasta pedidos de que el presidente Paz excluyese a Cerimedo del movimiento gubernamental.
Según el testimonio de Nadia Beller, Cerimedo recibía pagos mensuales de empresas privadas para que ejerciera dicha función y que era el mismo argentino quien intervenía fundamentalmente en un porcentaje elevado de las decisiones concretas del presidente boliviano; también Cerimedo habría participado en las designaciones de funcionarios del estado y en cuestiones de envío de drogas para Brasil.
También relata Beller que Cerimedo se encargó personalmente de que Luis Revilla fuera elegido gobernador del departamento de La Paz y que dirigía una red extensa dentro y fuera del gobierno con el objeto de controlar la narrativa, fulminar a los opositore, encaramar en puestos clave el estado a gente de su confianza y de lucrar lela e ilegal, pero siempre desmedidamente, a través de diferentes negocios, algunos de los cuales también estaban en la Argentina.
En ese contexto, se comenta que hay mucho nerviosismo en la Casa Rosada por las consecuencias que podrían acontecer a partir de los giros del caso y algunas de estas afectarían directamente al entorno de Javier Milei y detonarían el papel continental de líder del presidente argentino.
Beller cuenta que Cerimedo, en privado, alardeaba de tener contactos sólidos con la CIA y de que el gobierno de Javier Milei es corrupto desde su mismo origen. Corresponde indicar que la esposa de Cerimedo, Natalia Basil, sigue siendo funcionario de Milei y algunos periodistas argentinos expresan que esta fémina sería una confidente de agencias de inteligencia estadounidenses.
Otras fuentes bolivianas expresaron que Cerimedo era presentado, en ámbitos políticos, económicos, militares y judiciales de Bolivia, como el hombre del Norte, en alusión a los Estados Unidos.
Están probadas las conexiones entre Cerimedo y Brad Parscale, exjefe de campaña de Trump, y hombre formal del lobby israelí que opera en los Estados Unidos. Parscale sería quien le aupó a Cerimedo a ciertos niveles y le habría ayudado con solvencia de algunas de sus misiones por la América Ibérica, después de que Cerimedo haya tenido que salir raudamente de Brasil cuando le implicaron en participar en un intento de golpe de estado contra Lula, cuando finalizaba la presidencia de Jair Bolsonaro.
Brad Parscale conoce, igualmente, y de manera personal a la esposa y la hija de Paz. Esta última, Catalina Paz, fue presentada, en los Estados Unidos, por el propio Cerimedo como una exponente de la generación nueva y brillante de consultores políticos de Latam.
A mediados de este año, Pascale fue señalado, por la prensa estadounidense, de dirigir la campaña en favor de Israel contra la base antiisraelí de MAGA.
Cerimedo, tras comparecer en el palacio judicial, dijo que lo destruyeron profesional y personalmente, pero algunas expresiones de terceros declaran que Cerimedo podría ser callado (para siempre) en la cárcel.
Aunque otras versiones periodísticas y políticas de Bolivia señalan que hay un fuerte debate en el gabinete nacional porque está un grupo que quiere que Cerimedo sea abandonado, por parte de Paz, en la cárcel, mientras que otro sector quiere que la presidencia le ayude para salir de esta situación en connivencia con la colaboración estadounidense y mileista, teniendo en cuenta que Cerimedo tiene mucha info que dañaría a sus compañeros de negocios y de ruta. (al igual, que también Nadie Beller tiene archivos comprometedores).
Algunos parlamentarios plantean la conformación de una comisión especial para dilucidar estos hechos y, sus consiguientes denuncias, y aclarar la relación del presidente Paz con Cerimedo.
Otros actores buscarían la destitución de Paz antes de que finalice este año.
Conclusivamente, la función que venía desempeñando el estratega digital y político de Rodrigo Paz, Javier Milei, Jair Bolsonaro y José Antonio Kast, entre otras personalidades políticas, ya está finalizada.


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