Irán: El CENTCOM reporta 13 muertos y 399 heridos. Fuentes estadounidenses e independientes afirman: Están ocultando la verdad; al menos 750 soldados están involucrados.
El número de muertos aumenta y las acusaciones de encubrimiento se multiplican: cientos de soldados estadounidenses heridos y muertos, mientras surgen dudas sobre la transparencia y la preparación del Pentágono.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) publicó un informe inicial sobre las bajas estadounidenses relacionadas con la guerra en Irán: 13 muertos y 399 heridos. Sin embargo, fuentes independientes denuncian un encubrimiento de la verdad y de las cifras reales, afirmando que al menos 750 soldados estuvieron involucrados.
El ejército estadounidense ha actualizado sus cifras de bajas durante la ofensiva contra Irán, revelando números superiores a las estimaciones previas y reavivando el debate sobre la transparencia del Pentágono.
Según el CENTCOM, al menos 399 soldados estadounidenses resultaron heridos durante las operaciones, que comenzaron el 28 de febrero y finalizaron con un alto el fuego el 7 de abril. El capitán Tim Hawkins, portavoz del CENTCOM, declaró que tres soldados se encontraban en estado crítico tras una importante represalia iraní contra bases estadounidenses en la región.
Este nuevo balance representa un aumento de 51 heridos con respecto a la estimación anterior. El capitán Hawkins también indicó que aproximadamente 345 soldados ya se habían reincorporado al servicio tras recibir atención médica. Sin embargo, los ataques iraníes también habrían causado la muerte de al menos 13 soldados estadounidenses, incrementando aún más el número de bajas.
Al mismo tiempo, surgen acusaciones de opacidad en la gestión de la información. Un análisis publicado por The Intercept afirma que el número real de bajas podría ser mucho mayor. Según esta reconstrucción, la cifra de muertos y heridos asciende a aproximadamente 750 militares, incluyendo incidentes no registrados oficialmente.
Fuentes anónimas dentro del estamento de defensa sugieren abiertamente un posible encubrimiento de las pérdidas, acusando al CENTCOM de proporcionar datos incompletos, omitir ataques recientes y no especificar el número total de bases afectadas.
El mismo análisis reporta al menos 15 muertos y más de 520 heridos, sin contar a los cientos de marineros atrapados en el portaaviones en llamas USS Gerald R. Ford ni al personal civil desplegado en la región.
Según informes, la situación sobre el terreno también ha obligado a numerosas unidades estadounidenses a abandonar sus bases y refugiarse en infraestructura civil, como hoteles y oficinas, algunas de las cuales fueron presuntamente alcanzadas por drones iraníes. Según el excomandante del CENTCOM, Joseph Votel, esta dinámica corre el riesgo de convertir la infraestructura civil en objetivos militares.
Las críticas también se extienden a los preparativos de defensa. Varios analistas y exfuncionarios afirman que el Pentágono era consciente del riesgo de represalias iraníes, pero no reforzó adecuadamente su infraestructura militar. Esta acusación plantea interrogantes sobre la gestión estratégica del conflicto y la protección de las tropas desplegadas en la región.


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