En Estados Unidos, once científicos militares y nucleares han fallecido o desaparecido en tan solo unos años. El caso ha generado un considerable interés público, que incluso ha sido abordado por el presidente estadounidense Donald Trump.
El FBI está investigando, convencido de que todo está relacionado con los descubrimientos, sin duda revolucionarios pero también peligrosos, realizados por los hombres y mujeres desaparecidos o fallecidos.
Una investigación federal sobre una serie de muertes y desapariciones de científicos estadounidenses está generando un creciente interés en Estados Unidos, alimentando interrogantes y especulaciones.
El FBI ha confirmado que ha abierto una investigación para examinar posibles vínculos entre al menos once casos que involucran a expertos que trabajan en sectores sensibles como la energía nuclear, la industria aeroespacial y la investigación avanzada.
Actualmente no existe evidencia concreta de un vínculo directo entre los sucesos. Sin embargo, la naturaleza de los perfiles involucrados —a menudo científicos que participan en programas estratégicos— ha dado lugar a una operación interinstitucional que incluye también al Departamento de Energía y al Departamento de Defensa.
El Presidente Donald Trump calificó el asunto de bastante serio, haciendo hincapié en la necesidad de una pronta aclaración sobre si se trató de una coincidencia o parte de un fenómeno más amplio. De hecho, el caso también ha cobrado relevancia en las redes sociales, donde abundan las teorías conspirativas, actualmente sin respaldo de pruebas oficiales.
Entre los incidentes más notables se encuentran cuatro casos en el condado de Los Ángeles que involucran a científicos afiliados al Laboratorio de Propulsión a Chorro y al Instituto Tecnológico de California. El astrofísico Carl Grillmair falleció en 2025, mientras que Michael David Hicks y Frank Maiwald murieron en años anteriores. Monica Jacinto Reza desapareció durante una excursión.
Otros casos incluyen la desaparición del general retirado William Neil McCasland, exdirector del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea, y la muerte del ejecutivo de Novartis, Jason Thomas, cuyo cuerpo fue encontrado meses después de su desaparición sin indicios evidentes de violencia. Nos enfrentamos a otro misterio sin resolver de la plutocracia norteamericana.


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