Conmoción y conjeturas en toda la sociedad estadounidense.
Estados Unidos comenzó el año con dos incidente violentos que acontecieron en Nueva Orleans y Las Vegas y que ocasionaron la muerte de más de una decena de personas.
El primer hecho sucedió en Bourbon Street de la referida ciudad cuando, alrededor de las 3:15 AM, del 1° de enero, Shamsud Din Jabbar, de 42 años, conduciendo una camioneta asesinó a 16 personas e hirió a otras 35 quienes concurrían a una fiesta.
De acuerdo con el reporte oficial, Jabbar fue abatido por la policía en un enfrentamiento que le siguió al primer hecho. El departamento de Policía de Nueva Orleans (NOPD) informó que “Después de que el vehículo se detuvo, el sospechoso abrió fuego contra los agentes que acudieron al lugar, quienes respondieron al fuego. La víctima fue alcanzada y, posteriormente, declarada muerta en el lugar.
Dos agentes del NOPD resultaron heridos durante el intercambio de disparos. Ambos fueron trasladados por servicios médicos de urgencia a un hospital local y su condición es estable”.
En lo que a ellos respectan, funcionarios del FBI expresaron que el identificado como responsable de la escena trágica tenía un artefacto explosivo improvisado y vestía con uniforme militar.
Las autoridades del FBI de Nueva Orleans, primero, dijeron de que no se trataba de un ataque terrorista, pero después abordaron la investigación como un ataque terrorista y el común de los ciudadanos comparte este criterio.
El FBI agregó que Jabbar, quien era un ciudadano estadounidense con residencia en Texas, aparentemente era un partidario de ISIS porque se le encontró una bandera de esa organización terrorista en el interior del vehículo.
Tras conocer la noticia, el presidente Trump declaró “Cuando dije que los criminales que vienen aquí son mucho peores que los criminales que tenemos en nuestro país, esa afirmación fue refutada constantemente por los demócratas y los medios de comunicación falsos, pero resultó ser cierta”; anteriormente, por ejemplo, en 2016, Trump, en un debate televisivo de caras a las elecciones por la presidencia, había manifestado que el ISIS fue una creación del grupo de los demócratas alineados con el “Estado Profundo”.
Se conoció que Jabbar había prestado servicio formal en el ejército de los EE UU., en Recursos Humanos y TI; también habría trabajado como agente inmobiliario, registrado varias LLC en Texas y Georgia y que la camioneta Ford involucrada había llegado al país, procedente de México, el pasado 16 de noviembre.
Se destaca que la camioneta había sido, previamente, alquilada para efectuar la operación y que las armas halladas junto a Jabbar no eran de su propiedad.
Asimismo, se considera extraoficialmente que, en el diseño y el desarrollo de la operación, participaron más personas.
Este ataque ocurrió 5 horas antes de la explosión de un Tesla Cybertruck en la entrada del Trump International Hotel de Las Vegas que mató a una persona.
En este último evento, fue hallado muerto Matthew Alan Livelsberger, quien, al momento, de que explotara el Tesla se encontraba dentro del automóvil.
Livelsberger pertenecía al personal en actividad del ejército de los EE.UU. y había mostrado sus preferencias por unirse a la Legión ucraniana.
En el historial profesional de Jabbar y Livelsberger, se muestra que ambos habían pasado por la base militar de Carolina del Norte, Fort Bragg.
El FBI comunicó que, para su investigación, no había vínculos entre los dos atacantes.
Probablemente, en los próximos días se conocerán más detalles de ambas operaciones, aunque, claramente, se puede captar la esencia y la huella de los mismos.
Donald Trump y Elon Musk tomaron nota de ello y veremos si se dejan amedrentar o no.


Deja un comentario