Desde los últimos incidentes que se extendieron por todo el Reino Unido, la tensión no ha hecho más que incrementar. Violaciones, robos y problemas de convivencia generalizada muestran la verdadera cara del multiculturalismo, un fracaso anunciado.
Tras el daño, viene la burla. Según un político local, después de que dos inmigrantes afganos sin papeles violaran y estrangularan a una niña de doce años, la policía inglesa ordenó eventualmente a los miembros del consejo de Warwickshire que no mencionaran la nacionalidad de los arrestados. ¿El motivo? Para evitar echar leña al fuego de las tensiones comunitarias.
Esto no le sentó bien al líder del grupo Reform UK, quien envió una carta incendiaria al jefe de policía local y al ministro del Interior inglés en la que mencionaba que el único riesgo para la paz y la cohesión social en nuestra comunidad es el que surge de este intento de encubrimiento.
La violencia sexual y el estrangulamiento de una niña de 12 años en el pequeño pueblo de Nuneaton es un caso tan trágico como, por desgracia, casi normal incluso en la Inglaterra rural. Ahmad Mulakhil y Mohammad Kabir, ambos de 23 años y ciudadanos afganos, que llegaron ilegalmente al Reino Unido, presuntamente siguieron a la niña por la calle Cheverel a últimas horas de la tarde, la violaron repetidamente y luego la estrangularon hasta la muerte.
Según informó The Telegraph, la policía de Warwickshire centró inmediatamente la atención en los dos inmigrantes ilegales después de que una cámara instalada por un residente de la localidad mostrara a los dos hombres caminando con la niña poco antes del ataque.

El video, publicado por el diario Mail on Sunday, causó un gran escándalo en la pequeña ciudad, pero según la legislación inglesa, los rasgos de los sospechosos habían sido oscurecidos, haciéndolos irreconocibles. Los dos solicitantes de asilo ya han comparecido ante el Juzgado de Paz de Coventry y permanecen detenidos hasta su primera audiencia en el Juzgado de Paz de Warwick, programada para el 26 de agosto.
La intención de la policía parece ser evitar que se repitan las protestas en el pequeño pueblo de Epping tras el arresto de un inmigrante indocumentado por agredir sexualmente a una joven.
Esto no sorprende a un residente de Nunanton: entrevistado por el Mail on Sunday, afirmó que están intentando ocultarlo todo porque no quieren protestas como las de Epping. La policía, en un comunicado, afirmó que simplemente estaban siguiendo las directrices nacionales que aconsejan no incluir la etnia ni la situación migratoria en las comunicaciones públicas.
Lo nunca visto, las autoridades en directa colaboración con los malhechores en clara actitud de encubrimiento. Todo vale con tal de que no suba la extrema derecha.



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