Pacto por Gaza: Trump cerca del Nobel, árabes y turcos con beneficios e Israel y Hamas con ventajas pero sin acordar completamente

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Los acontecimientos en Gaza están tomando un giro que fue esperado, hace meses, por líderes y pueblos de muchos países. Esto es la proximidad del cese de la guerra después de que Hamas y Donald Trump hayan declarado oficialmente su posición, este viernes 3 de octubre,  proclive al marco de diálogo para resolver los puntos inmediatos del conflicto.

La liberación de rehenes y prisioneros de ambos bandos junto con el alto el fuego temporal y la entrada de ayuda humanitaria a Gaza ya fueron consensuados y acordados por la administración de Washington y por el politburó político y militar de Hamas con la asistencia y el apoyo de Catar, Arabia Saudí, Turquía, Egipto y otros estados que, de una u otra manera, trabajaron para este primer paso.

Hamas informó que entra en conversaciones con los mediadores islámicos para aclarar detalles y concertar posiciones para el progreso de un gran acuerdo, pero sin aceptar que sea excluida de la estructura política y social de Palestina.

Abandona el gobierno de la Franja de Gaza por un período de 3 o 5 años, aunque se une a sus aliados y socios políticos para estar en la escena de la gestión de los asuntos palestinos.

Mientras tanto, de acuerdo con lo estipulado en los últimos días, cuando se establezca el alto el fuego, habrá transitoriamente un comité tecnocrático independiente palestino dirigiendo el gobierno de Gaza, incluyendo la reconstrucción sin la expulsión de la población nativa. Para Hamas, este ente rector de gobernanza no debe estar subordinado al dominio extranjero y su principal asesoría debe provenir de los países amigos musulmanes (y no de Occidente y menos de Israel).

Hamas no acatará nada que tenga que ver con alejar la concreción del estado palestino y el mantenimiento prolongado de las fuerzas israelíes en Gaza.

La retirada gradual militar de Israel deberá estar calendarizada según solicitaron desde Hamas.

De acuerdo con las informaciones relevantes, los mediadores le habrían asegurado a Hamas que Trump no le jugará ninguna mala pasada y que hará todo para evitar que Netanyahu aplaste el cumplimiento de las fases.

En un principio, Trump -aunque no lo haya informado todavía- se comprometió a no exigir la supresión política y social de Hamas y a dejarle que siga subsistiendo en los procesos políticos internos.

Los familiarizados con el tema, saben que Hamas no entregará sus ciudades de túneles ni sus armas estratégicas ni revelará datos de inteligencia que ponga en peligro, en los próximos años, el futuro de la organización.

Entonces, Hamas presentará algunas nuevas y jóvenes caras para el posconflicto, pero estará en cooperación con otras figuras y organizaciones afines.

Por el lado israelí, Netanyahu recuperaría a los rehenes vivos y muertos a través del acuerdo buscado por Trump, sin haber podido dominar y anexar Gaza y con el impedimento mundial de agregar Cisjordania para la soberanía israelí.

Tanto Hamas como Israel se mostraron predispuestos a la primera fase propuesta, pero no garantizan que serán fieles al acuerdo para las siguientes etapas, sobre todo Netanyahu.

Cabe aclarar que, por el momento, no hay un acuerdo integral ni están plasmados todos los detalles porque eso lo intentarán hacer, en las próximas dos semanas y medias, los mediadores, Trump, y los mismos palestinos e israelies.

Por lo que permanecen incógnitas y temores de que este proceso termine en otra fallida experiencia.

A la vez, corresponde precisar que el Plan inicial de Trump fue cambiado varias veces en algunas de sus dimensiones internas y que, si sigue avanzando, también verá más añadidos para ajustarlo a favor de un acuerdo de los actores relacionados con el mismo.

De modo que el Plan israelí  (inclusive, el que fue pautado con Trump) no prospera en Gaza  y el acuerdo final tendrá las aspiraciones de todas las partes, aún la de Hamas y Palestina.

Para terminar, está más que claro que Trump por sí mismo no pudo ni puede lograr la paz y que hasta para recibir el Nobel de la Paz necesita de la ayuda de otros actores musulmanes. Desde luego, Trump los premiará a estos actores estatales si le aportan el éxito.


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