Finalmente, entró en vigor el alto el fuego en Gaza debido al acuerdo suscrito entre Israel y Hamas a instancias de Trump y los mediadores islámicos.
En ese contexto, el lunes 13 de octubre, 20 israelíes vivos fueron liberados y trasladados a su estado, mientras que 1968 palestinos obtuvieron la libertad de las cárceles de Israel. Un porcentaje de estos últimos, fue enviado al exterior de Palestina.
Hamás pudo entregar 4 cuerpos de los israelíes fallecidos ya que, como había anunciado con antelación, le resultaría complicado entregar el mismo día los 28 cuerpos de ciudadanos israelíes. Esta dificultad fue conversada en Egipto durante la semana pasada y Washington había admitido el obstáculo, pese a que portavoces israelíes ahora digan lo contrario.
Por eso, antes de que se produjera el intercambio de rehenes y prisioneros, se dialogaba sobre la posibilidad de que equipos de EE.UU., Israel, Turquía y Egipto trabajen entre las ruinas de la Franja de Gaza, para hallar los cuerpos de los israelíes que Hamas no podrá entregarlos.
Después de la liberación de una y otra parte, Trump se fue eufórico de Medio Oriente, creyendo que su Plan de reformular la región tiene grandes chances de imponerse.
Desde luego que esto no progresará en su gran medida porque tanto Trump como EE.UU. no tienen la fuerza suficiente para hacerlo.
No hay muchas probabilidades de que Trump pueda someter a Irán a su cometido o que el Medio Oriente resultante acepte el predominio del Gran Israel. Al respecto, muchos observadores confunden la actitud de algunos actores regionales de no entrar en una guerra contra Israel con someterse al dominio regional israeli.
Pero los estadounidenses sí pudieron actuar eficazmente para frenar a Netanyahu e instrumentar unos términos que Hamás ya había aceptado, en su gran parte, hace un año, pero que Netanyahu y Biden lo habían rechazado.
De ahora en más, Trump dejará que actúen con mayor protagonismo sus socios árabes para que definitivamente la guerra en Gaza no se reanude y para que Palestina, con Gaza incluida, no sea un peligro para la seguridad estratégica de Israel.
Los socios musulmanes de Trump le pidieron que debe evitar bloquear la vía del estado palestino y, por su parte, Trump, sin rechazar esa solicitud, les pidió que influyan para que los palestinos antisionistas no hagan una ofensiva para eliminar al estado israelí.
Dentro de las organizaciones palestinas, predomina la aceptación de la solución de dos estados y aún en el canal antisionista -este lo hace sólo por razones tácticas – esta idea es marcadamente visible
Por lo que en 2026 se avanzará con las cuestiones de reconstrucción y reorganización política de Gaza y, entre 2027 y 2029, veremos, por el momento, avances para la facticidad del estado palestino.
Sin embargo, entre el punto en el que estamos y el punto en el que Medio Oriente estará en 2030 hay muchas cosas que pueden afectar la realización de planes de poder porque la historia se está haciendo continuamente.
Israel, con crisis internas y disminución de su influencia global, tratará de dar una respuesta estratégica que sea contundente y efectiva para definir de una vez por todas la jugada …pero sus enemigos también estarán alertas para prevenir.
Entonces, el juego regional no concluyó y es el que todavía está abierto.


Deja un comentario