Donald Trump ha vuelto a la carga en el frente comercial. El presidente estadounidense anunció en su red social Truth el pasado 7 de julio, que comenzaría a enviar las primeras cartas sobre derechos y acuerdos internacionales. Una vez más, los países afiliados al bloque BRICS están siendo amenazados con un aumento arancelario del 10 %. No habrá excepciones, aseguró el Presidente estadounidense.
Trump no se anda con rodeos y advierte que no habrá excepciones con nadie. El plan incluye aranceles adicionales del 10 % contra países que, según el magnate, apoyan las políticas impulsadas por el grupo BRICS, compuesto por 11 países emergentes, entre ellos China, Rusia, India, Brasil y Sudáfrica.
Las reacciones desde Río de Janeiro, donde se celebra la cumbre de los BRICS, no se hicieron esperar. Los líderes de las economías emergentes condenaron las medidas comerciales adoptadas por Washington, calificándolas de indiscriminadas y vinculándolas con la creciente tensión internacional tras los recientes ataques israelíes-estadounidenses contra Irán.
En la declaración conjunta emitida tras la sesión plenaria, el bloque, que representa aproximadamente la mitad de la población mundial y el 40 % del PIB mundial, expresó su seria preocupación por el aumento de las medidas arancelarias unilaterales, que consideraron perjudiciales para la economía mundial.
Aunque los BRICS siguen divididos en muchas cuestiones geopolíticas, sus miembros han encontrado un punto común al condenar las continuas guerras arancelarias promovidas por Trump, pero evitando nombrarlo directamente.
Durante su asistencia a la cumbre de Río de Janeiro, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, enfatizó la importancia de la desdolarización y la creación de instituciones financieras alternativas a las creadas tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, instrumentos en manos de las élites angloamericanas para chantajear a los países soberanos que buscan una política exterior independiente.
La multipolaridad es la mayor amenaza para el monopolio turbocapitalista de las multinacionales sionistas angloamericanas, y Donald Trump es uno de los muchos títeres que se oponen a la idea alternativa de un mundo libre del condicionamiento neocolonial.


Deja un comentario