El Daily Caller publicó, el lunes 1 de septiembre, un reportaje con el presidente Donald Trump en el cual el titular de la Oficina Oval expresó que Israel había perdido el control del Congreso.
De esta forma, Trump no hizo más que reconocer, desde su rol, un fenómeno que anteriormente lo apuntamos y que, factible mente, seguirá aumentando en la década de 2030.
El Daily Caller, medio, cercano a la administración federal, destacó esta visión específica de Trump y, en gran medida por ello, los comentarios presidenciales recorrieron con alta velocidad los foros de información y de análisis.
El jefe de estado manifestó: “Si nos remontamos 20 años atrás, te diré que Israel tenía el lobby más fuerte en el Congreso que cualquier otra organización, empresa, corporación o estado que haya visto. Israel era el más fuerte. Hoy en día, no tiene un lobby tan fuerte. Es asombroso”.
Estas declaraciones son concluyentes e inapelables y provienen de alguien que conoce las profundidades del poder y de las interacciones históricas y actuales entre los Estados Unidos e Israel.
A todas luces, es un reconocimiento oficial no solamente de la influencia determinante que Israel tenía en Washington y sobre la política exterior de USA, sino que también constituye una afirmación de los cambios operantes en la estructura presente y futura de los Estados Unidos. Estas modificaciones reales ni siquiera fueron vistas y comentadas oportunamente por los analistas y activistas antisionistas de EE UU. Un porcentaje no menor de estos sigue viendo la película del 2001 y proyectando sus desactualizaciones de comprensión a públicos extranjeros.
Continuando con el reportaje, Trump le dijo al corresponsal del Dayli Caller en la Casa Blanca que Hubo una época en la que no se podía hablar mal; si querías ser político, no se podía hablar mal [de Israel]. Pero hoy, tienes, ya sabes, a AOC más tres, y tienes a todos estos lunáticos, y realmente lo han cambiado todo. Eres demasiado joven para saberlo, pero si te remontas 15 años atrás, probablemente fue entonces cuando empezó, ¿verdad? Israel, lo entenderías perfectamente, era el grupo de presión más fuerte que he visto. Tenían control total sobre el Congreso, y ahora ya no lo tienen, me sorprende un poco verlo.
Más claro es imposible. Lo reiteramos: en Estados Unidos hay distintos procesos de transformaciones, siendo uno de ellos la desvinculación estratégica del sistema-país con Israel.
Este proceso consta de varias capas de actuación y temporalidades, pero no se vislumbran planificaciones de cancelación de este proceso en el cercano tiempo, ni con las medidas más contundentes de Trump. Entre 2029-2035, sin duda, que habrá grandes novedades en esa dirección.


Deja un comentario