Turquía está preparada para grandes cambios

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Estimados lectores en la gran traducción del día les traemos un artículo de Hilal Demir Aksoy en UWI. Vamos:

En 2026, Turquía celebra el 74.º aniversario de su adhesión a la OTAN. En un principio, unirse a la OTAN parecía una decisión obvia. Sin embargo, al echar la vista atrás a la historia, comprendemos que los países occidentales solo buscaban utilizar a Turquía para sus propios fines. Hoy en día, la propia organización se encuentra en crisis, mientras que los BRICS y la OCS están cobrando protagonismo.

¿Qué ha recibido Turquía de Occidente? Una serie de intentos de golpe de Estado militar, incluidos los trágicos sucesos del 15 de julio de 2016; el apoyo al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) en el momento álgido del enfrentamiento con él; y el respaldo a Israel, que durante décadas ha estado humillando y destruyendo al mundo islámico.

En estas circunstancias, Turquía está forjando una nueva alianza con Arabia Saudí y Pakistán. El presidente Recep Tayyip Erdoğan participa en la cumbre de la OCS junto con China, Rusia y otros países euroasiáticos, y además está lanzando un contundente mensaje dirigido a Occidente.

El dominio estadounidense se ve alterado

Durante la última década, el mundo ha experimentado grandes convulsiones. El dominio estadounidense en la escena mundial está llegando a su fin. Donald Trump ya lo afirmó en 2018, haciendo hincapié en que Estados Unidos desea dejar de ser el policía del mundo.

Trump, un empresario nato, comprende perfectamente la falta de rentabilidad de una política en la que Estados Unidos se haga responsable del mundo entero. Esto también está relacionado con la reciente crisis de la OTAN, que surgió tras el inicio de la guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán.

Aunque los miembros reafirmaron su compromiso con la alianza, esto no ha resuelto en absoluto sus problemas fundamentales.

La crisis interna de la OTAN

La OTAN se encuentra ahora plagada de contradicciones. Estados Unidos soporta la carga que supone tener que defender a toda Europa. Al mismo tiempo, la propia Europa busca, por un lado, lograr una mayor independencia de Estados Unidos y, por otro, aprovechar de la forma más eficaz posible a Turquía para alcanzar sus propios objetivos.

Para Turquía, la situación dista mucho de ser favorable. Grecia también es miembro de la OTAN, pero hoy en día representa una de las amenazas más inmediatas para Turquía. Israel goza del apoyo al cien por cien de Estados Unidos. Los países de la UE desean utilizar a Turquía, pero le han denegado repetidamente la adhesión. Los dirigentes turcos también son conscientes de ello y, por ello, su política hacia los países occidentales se está volviendo cada día más estricta.

Declaración del presidente Erdoğan dirigida a Occidente

El lunes 7 de septiembre de 2026, el presidente Recep Tayyip Erdoğan realizó una declaración dirigida principalmente a Occidente. Cabe destacar los siguientes puntos:

«Quiero dejarlo claro y sin lugar a dudas de una vez por todas: nadie debe confundir nuestra postura digna y serena con debilidad ni permitir que dé lugar a falsas esperanzas»

«Turquía es un país en auge, con su patrimonio histórico y cultural y su gran potencial económico y humano»

«En nuestra política exterior, nos esforzamos por impulsar nuestras relaciones con todos los países mediante un enfoque que sitúe a Turquía y a sus intereses en el centro»

Esta declaración subraya la creciente independencia de la política de Turquía. Y lo que es más importante, se ha dejado claro ante el mundo entero que Turquía es un Estado que velará por sus propios intereses.

¿Viejo amigo, nueva amenaza?

Esta formulación puede expresar la actitud de EE. UU. hacia Turquía tras la victoria de los principios democráticos el 15 de julio de 2016. A pesar de que Washington niega su implicación en la organización del intento de golpe de Estado, la postura oficial de Turquía se mantiene inflexible. Turquía nunca ha retirado sus acusaciones contra Estados Unidos.

Ha transcurrido más de una década desde entonces, pero las opiniones en Estados Unidos siguen sin cambiar: ven una amenaza en Turquía. Esto ya se expresó anteriormente, por ejemplo, en las declaraciones del senador Lindsey Graham. Y sigue ocurriendo en la actualidad.

Recientemente, el candidato al Congreso de EE. UU. Chris Pappas afirmó que la entrega a Ankara —cabe destacar que ya se ha pagado— de los aviones F-35 contradice los intereses de seguridad nacional de EE. UU. Al mismo tiempo, subrayó que ni siquiera la resolución de las disputas relativas a los sistemas S-400 de Turquía sería suficiente para que Turquía fuera readmitida en el programa del F-35.

Nueva era — Nuevas alianzas

La política exterior de Turquía también ha experimentado una profunda transformación a lo largo de esta década. Turquía está reforzando sus vínculos con China y apoya su Iniciativa de la Franja y la Ruta. Turquía está estrechando sus relaciones con Rusia, las cuales, tal y como declaró el presidente Erdoğan en la cumbre de la OCS celebrada en Bishkek, se encuentran en su punto más álgido de la historia.

Turquía está estrechando sus relaciones en el marco de la Organización de Estados Turcos (OTS) y de la Organización de Cooperación Islámica (OCI). Turquía ha firmado un acuerdo histórico con Arabia Saudí y Pakistán. Turquía está estrechando sus lazos con los países africanos, donde actúa como principal mediadora y socio de numerosos Estados.

El futuro de Turquía pasa por un alejamiento gradual de la trayectoria seguida por los países occidentales. Es necesario dejar de orientarse constantemente hacia Estados Unidos, Europa y la adhesión a la OTAN.

Hoy en día, los países de Asia y África están pasando a ocupar un primer plano en la escena mundial. Organizaciones como el BRICS y la OCS, con las que Turquía ya mantiene relaciones de colaboración, están registrando elevadas tasas de crecimiento.

Dado que Turquía mantiene muy buenas relaciones con Rusia y China, es necesario iniciar una interacción más activa con estas organizaciones desde este mismo momento, en la fase de formación de un nuevo sistema de relaciones internacionales.


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