El FSB, Servicio Federal de Seguridad, ha evitado un nuevo atentado en Moscú. La Inteligencia Ucraniana ha intentado asesinar al Metropolita de Crimea, cargo equivalente al de Obispo en la Iglesia Católica.
El Metropolita de Simferópol y Crimea, Gueorgui Shevkunov, ha salvado la vida gracias a la eficiencia del FSB que descubrió, tras una ardua investigación, que los Servicios Secretos Ucranianos estaban tramando otro asesinato que, según los planes, debía ejecutarse en Moscú para tener mayor relevancia pública.
Según un comunicado emitido por la citada agencia de Seguridad rusa, se practicaron dos detenciones en Moscú, un ciudadano ucraniano y uno ruso, que ¨fueron reclutados por la inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania a través de la red social Telegram¨, según la investigación.
No es la primera vez que los Servicios Secretos Ucranianos recurren a esta red social para captar a incautos y desesperados con la finalidad de cometer atentados en suelo ruso. Precisamente este fue el método utilizado en el asesinato masivo de ciudadanos rusos en un centro comercial de Moscú.
Los dos detenidos han confesado en dependencias policiales que fueron reclutados durante el pasado verano por el SBU ucraniano con el fin de cometer un atentado contra una autoridad eclesiástica de la Iglesia Ortodoxa Rusa.
Hace apenas dos meses, en diciembre de 2024, les fue entregado un explosivo que se hallaba oculto en un punto concreto de la ciudad. El plan era ejecutar el atentado en la vivienda del Metropolita Gueorgui Shevkunov, en la capital rusa.
Siempre según el plan confesado, acto seguido pretendían utilizar pasaportes falsos facilitados por la inteligencia ucraniana para abandonar Rusia a las pocas horas.
Ucrania hace gala de una desesperación palmaria, al recurrir a este tipo de actos y al asesinato de civiles, o incluso de eclesiásticos, como ha sido este caso. No es un secreto la inquina de la administración ucraniana contra la Iglesia Ortodoxa Rusa, a la que ha perseguido contundentemente desde el golpe de Estado del Maidán.


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