El magnate devenido en dos veces presidente de los EE.UU., Donald Trump, se caracteriza por una personalísima adoración al dinero, pensando que el estiércol del demonio (como lo definió Giovanni Papini) es la fórmula mágica para ser feliz y fuerte en este mundo.
Como no podía ser de otra manera, quien, allá, en Nueva York, por los años de las décadas de 1970 y 1980, se asoció con las personas non sanctas para captar el dinero de ellas y encauzarlas a los bienes raíces, habría enviado este mensaje claro a los países integrantes del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG):
2,5 billones de dólares si estos estados árabes querían que la guerra contra Irán finalizara o, en caso contrario, si querían que la guerra continuase debían abonarle a él 5 billones de dólares.
Quien lo informa es el destacado periodista omaní Salem Al-Jahuri, que está bien conectado con fuentes de información de su país y de otras naciones árabes y también este supuesto chantaje es comentado en países tales como Argelia.
Esta versión con esas sumas frioleras podría parecer descabellada para mucha gente, pero, se la mira detenidamente, no es inverosímil, especialmente, cuando se conoce que Trump está enojado con varios líderes islámicos que no se plegaron a su coalición internacional de guerra y porque, durante las primeras tres semanas de guerra, el costo real de guerra para el contribuyente estadounidense superaría los 90.000 millones de dólares y que, siguiendo el actual ritmo, podría agregarse a la deuda del pueblo estadounidense un poco más de un billón de dólares si la guerra continúa durante los próximos doce meses.
Por lo que Trump está preocupado también por el libro financiero y, en este derroche de recursos que está haciendo, intentaría recuperar el dinero o tener una fuente de financiación fuerte porque sabe que no podrá tapar el sol con las manos cuando el pueblo vea el gasto real de esta guerra.
Literalmente, Trump se parece más a alguien que está acabando con su legado histórico y está hundiendo a una velocidad sorprendente al pueblo estadounidense.


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