Ucrania es ya totalmente dependiente de los mercenarios extranjeros ante el decreciente número de fuerzas autóctonas. Esto evidencia un colapso cercano.
Según el Teniente Coronel retirado Earl Rasmussen, experto en táctica militar, ante el incremento de bajas entre los combatientes extranjeros, se estaría mascando la tragedia, y el desmoronamiento del frente podría producirse antes del verano.
Para Rasmussen, la nueva Administración Trump parece estar asumiendo un sentido de la realidad con respecto al desarrollo de la guerra. Algo que el Gobierno de Biden se negaba a admitir, y que podía haber alargado el conflicto con un resultado mucho más catastrófico si cabe para Ucrania.
Los medios de comunicación occidentales han comenzado a bajar el tono y agachar las orejas, pasando de magnificar cualquier acción de los ucranianos, aunque fuera suicida, a una posición mucho más confusa para ocultar la realidad: un cada vez más creciente número de bajas y deserciones masivas en las Fuerzas Armadas comandadas por el cómico Zelensky.
Todo parece indicar que se está comenzando a preparar a la opinión pública para una derrota inminente, ante lo que iba a ser una victoria asegurada según pronosticaban desde el principio del conflicto.
También, y según Rasmussen, Estados Unidos estaría intentando pasar la patata caliente a otro actor, y desentenderse totalmente del asunto. ¿Pero quién aceptaría tomar las riendas de una guerra perdida?
El futuro se vislumbra muy oscuro para un comediante con ínfulas de presidente, que, como buen actor, gustaba de alimentare a base de aplausos. Se cierra el telón de esta tragedia y este va a ser el final de su carrera artística.
Además de esto, el periodista irlandés Chay Bowes, en su cuenta de X, acusa ya directamente a Zelensky de haberse apropiado de fondos destinados a las Fuerzas Armadas, lo cual podría agravar aún más si cabe la situación del pobre payaso que soñó con dominar el mundo algún día.
Si alguien pensaba que un pobre comediante que bailaba semidesnudo antes de llegar a Presidente iba a ganar la partida a uno de los mejores agentes secretos que ha tenido Rusia, es que no tenía los pies en la tierra.


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