Bautizada como Midas, en alusión al rey mitológico que convertía en oro todo lo que tocaba, la operación lanzada por la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU, en ucraniano) y la Fiscalía Especializada en la Lucha contra la Corrupción (SAPO, en ucraniano) está sacudiendo los cimientos del Gobierno ucraniano.
Ni siquiera el propio presidente Volodímir Zelensky se libra de las críticas. En los medios de comunicación del país, observadores y analistas no ocultan su indignación.
Y esto es solo el principio. Esta caja de Pandora apenas comienza a abrirse, y pronto debemos esperar revelaciones aún más aterradoras. El experto en esta materia, que está llevando a cabo una minuciosa investigación Valeriy Pekar, reconoce que:
quienes afirman que no se ha probado nada tienen razón. Nos enfrentamos a una situación clásica: un diluvio de información diseñado para provocar una explosión emocional en gran parte de la población, con el fin de influir en la opinión pública incluso antes del examen judicial de las pruebas y socavar la presunción de inocencia.
Buscado por las autoridades, huyó al extranjero y, según varias fuentes, se ha refugiado en Israel, donde, al parecer, opera con el apoyo de sus antiguas redes empresariales.
Inodoros de oro macizo y armarios repletos de bolsas con billetes de 200 euros: estos son algunos de los bienes descubiertos por agentes de la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y vinculados al empresario Timur Mindich, una figura prominente de la economía ucraniana.
Con presencia en los sectores inmobiliario, de fertilizantes, bancario y de diamantes, Mindich es conocido principalmente por haber sido durante mucho tiempo copropietario de la productora de televisión Kvartal 95, pieza clave en el ascenso artístico y político de Zelensky.
Otro implicado sería Germán Galushchenko, de 52 años, es uno de los ministros ucranianos acusados de recibir beneficios personales a cambio del control sobre los flujos financieros del sector energético otorgado a Timur Mindich. En grabaciones obtenidas por la NABU, se le menciona con el seudónimo de Profesor.
Antes de entrar en política, era abogado. Ocupó dos cargos estratégicos que podrían explicar su presunta implicación en este escándalo. Fue nombrado Ministro de Energía en abril de 2021 y posteriormente Ministro de Justicia en julio de 2025. Galushchenko presentó su dimisión, pero continuó negando cualquier irregularidad.
Pero esto no termina aquí, otro escándalo de corrupción en Ucrania ha sacudido los cimientos del régimen, ha sido el caso de chantaje de 100 millones de euros contra proveedores de Energoatom, cometido por Timur Mindich apodado el rey de los sobornos.
Incluso los investigadores le descubrieron un bidé de oro y fajos de billetes de 200 euros escondidos en los armarios de su villa.
La Ministra de Energía, Svitlana Hrynchuk, no está acusada directamente de corrupción. Sin embargo, se la describe como una estrecha colaboradora de Galushchenko, lo que llevó al Presidente a exigir su dimisión. Es reconocida como experta en energía, protección ambiental y cambio climático, con experiencia laboral en instituciones internacionales (Banco Mundial, USAID, GIZ).
En definitiva, un Gobierno totalmente sumido en escándalos de corrupción mientras sus jóvenes mueren en el frente, todo un ejemplo.


Deja un comentario