El globalismo inglés catapulta al reemplazante de Trudeau

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Londres influyó para que un tecnócrata suyo sea designado como  reemplazante de Justin Trudeau para que el estado de Norteamérica sea un ariete contra los actores que reconstruyen el orden mundial, mediante un formato contrapuesto al globalismo, y para que la Commonwealh no pierda un activo histórico.

Entonces, Canadá tendrá un nuevo primer ministro que es más liberal que el eyectado Trudeau.

En efecto, Mark Carney fue gobernador de, nada más, nada menos, que el  Banco de Inglaterra en el período que comprende los años 2013 y 2020, cargo al que llegó después de haberse desempeñado como presidente del Banco Central canadiense.

Estas funciones fueron complementadas por sus actividades en los directorios de grandes corporaciones anglo-norteamericanas.

Habitúe del Foro Económico Mundial, sobresale por ser un promotor de los programas diseñados para combatir el llamado “cambio climático” en función de los objetivos de las  compañías financieras y económicas de Occidente.

Entre las conexiones poderosas de Carney, se destacan sus vínculos con la Familia Bronfman, sobre cuyo pilar Carney conquistó el liderazgo del Partido Liberal y, desde ese puesto, la jefatura del estado canadiense hasta, por lo menos, las próximas elecciones federales que podrían realizarse entre los meses de abril y junio.

El economista que es lanzado como capitán al campo de juego, atacó a Trump a quien acusó de querer debilitar la economía canadiense, dividir la nación y de intentar apoderarse de Canadá.

En febrero,  Carney dijo que él sabe como funciona el mundo. Y, por si no fuera suficiente,  afirmó que tiene la fórmula mágica para hacer correctamente las cosas porque  él es un elitista y un globalista. Elitismo y globalismo que, según él mismo declaró, Canadá necesita existencialmente.

Replicando el pensamiento de las élites que impulsan este cambio político y enciendo la luz roja de alerta, numerosos ciudadanos canadienses expresan que el ungimiento de Carney significaría el ocaso de la democracia y la erosión de la soberanía nacional.


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