Los europeos de la maquinaria de la guerra eterna siguen sin poder obtener la luz verde de Trump para desplegar sus tropas en Ucrania. Aunque hayan redoblado sus esfuerzos y tratado de seducir al líder americano, no consiguieron su objetivo.
Después de la reunión con los europeos, mediante vía remota, Trump no mostró su mejor cara ante las conversaciones con ellos y con Zelenski.
Trump sabe perfectamente que lo quieren meter en un nuevo engaño y está comprometido a seguir a rajatablas lo concebido, en Alaska, con Vladímir Putin.
En tal sentido, no hay indicios firmes de que este entendimiento haya sido suspendido o cambiado su recorrido. Tal vez, no se estén cumpliendo los plazos temporales deseados por el presidente de USA, pero de ahí no se puede concluir de que haya una frustración por parte del tándem Putin-Trump o que el terreno se inclinó para una guerra larga y sin un final a la vista.
Sin duda, es la Oficina Oval la que deberá trabajar un poco más para que lo acordado el 15 de agosto, en Alaska, se cristalice en una solución ganancial para Donald y Vladímir antes del 31 de diciembre.
Ciertamente, los gerentes de la guerra de ambos lados del Atlántico están jugando con el calendario de Trump y su instinto para disgustarlo y cansarlo de su compromiso con Putin y prolongar la guerra al próximo año, pese a que no se ve que tengan una estrategia ya definida o que sea realista.
Probablemente, los europeos, confiados en los consejos de personalidades influyentes de Londres y Washington, cómo así también de sus respectivas estructuras de seguridad, estén jugando con fuego al querer, subrepticiamente, engañar a Trump porque, en cualquier momento, el presidente americano reaccionará de una forma que no les gustará a esos europeos.
Mientras tanto, Italia y Polonia dijeron que no enviaran tripas al territorio ucraniano ni ahora ni en el posconflicto y varios medios de comunicación informan la posibilidad de que 30 mil soldados extranjeros se introduzcan en Ucrania en el formato de “garantías de seguridad”, pero que estarían alejadas de la línea caliente de la guerra.
Septiembre recién comienza y, seguramente, nos dará novedades importantes porque la cumbre de Alaska sigue vigente.


Deja un comentario