LA ACTUALIDAD NO DESCANSA, Y NOSOTROS TAMPOCO

Irán con iniciativa de ofensiva preventiva, controlando los intentos de caos y separatismos

3–4 minutos

La toma de decisiones de Irán aprendió de la experiencia fallida israelí-estadounidense de la guerra de los Doce Días y adoptó un conjunto de marcos conceptuales y medidas operativas orientado a dar una mayor adaptabilidad al sistema para poder repeler las estrategias y las ingenierías que se diseñaron y aplican por parte de sus enemigos declarados.

Motivo por el cual se dispuso la instrumentalización del enfoque de la Iniciativa de Ofensiva Preventiva que dejó atrás a la Paciencia Estratégica que tuvo, mientras duro como norma de actuación, éxitos y reveses de distintas escalas.

Los decisores y los grupos de tareas específicos que se crearon posteriormente identificaron, además de las delaciones que existieron y los errores en determinadas previsiones de prospectiva, mejoras tangibles en ciertas capacidades y mecanismos más flexibles que debían ser utilizados para que Irán mantenga la iniciativa en la instalación de agendas geopolíticas y su cohesión interna no sea fracturada.

Ello posibilitó cambios operativos dentro de las diferentes fuerzas armadas y de seguridad, cerrando brechas que habían estado presentes en la etapa previa a la guerra de junio de 2025 y el reagrupamiento -con agregado de nuevas cualidades- de las fuerzas externas que componen el eje de la resistencia.

En colaboración con eso, se acrecentó la cooperación renovada y eficaz con otros actores que no participan de su bloque de influencia directa ni de su red de aliados, mediante la diplomacia pública proactiva y los procesos de negociaciones detrás de escena, en código secreto, haciendo de la existencia de Irán y del sistema que lo dirige estratégicamente una necesidad imprescindible en estos instantes de peligrosidad creciente y transformaciones de tendencias históricas y geopolíticas.

Como una de sus consecuencias fácticas, el plan extranjero de reeditar un golpe de estado y un levantamiento de masas fracasa ante los ojos de sus artífices, cuyos perfiladores estratégicos y moduladores operativos vuelven a estrellarse contra un muro chiita, que reúne cada vez más partidarios dentro de los soberanistas de todo el mundo, el cual, a juzgar por la cadena de acontecimientos, vuelve a vencer al tándem Trump-Netanyahu.

En lo que respecta a las protestas dentro de Irán, quedaron miles de remanentes de la red extranjera que atacó a Irán en junio pasado y, junto con otros que ingresaron en las últimas semanas al estado iraní, reactivaron un ciclo de protestas que, en términos cuantitativos y cualitativos, es de menor peso comparándolo con las anteriores series de manifestaciones.

Israel no se atreve a dar el paso decisivo porque no tiene la luz verde de Trump para eso y porque solo y separado sus chances de derrotar a Irán son bajísimas.

De todos modos, y como se comprobó hace siete meses, ni con Trump puede reducir a escombros al poder vigente iraní ni desmembrar su geografía.

Los hechos del jueves 8 de enero debían ser, para los planificadores del complot externo, un punto de inflexión cuando sus activos atacaron con armas de fuego hospitales, comercios, camiones de bomberos y unidades policiales, entre otros objetivos, en diferentes ciudades.

De forma combinada, las organizaciones separatistas movilizaron sus recursos para atacar a las autoridades militares, policiales y políticas fracasando en sus maniobras en las líneas fronterizas con Turquía, Afganistán, Pakistán e Irak.

Bandas tales como Jaish al-Zulm, PKK, Estado Islámico y Jaish al-Adl, son algunas de las organizaciones que están formando parte del plan de la conspiración contra Irán.

Para repeler a una parte de estos grupos, Teherán contó con el apoyo de Turquía por orden expresa de Erdogan. También China, Rusia y Arabia Saudita están haciendo lo suyo en calidad de ayuda para con la soberanía iraní y el liderazgo de Alí Jameneí.

En resumidas cuentas, el liderazgo iraní se preparó para estas contingencias y otras, recalibrando su estatus internacional y articulando su insustituibilidad en las ecuaciones regional, sus fuerzas armadas están concentradas al máximo para protagonizar una guerra, la explotación de las emociones del pueblo de Irán, por parte de los factores externos, no ha tenido éxito y la decisión de la Oficina de Jameneí de destruir las salas de mando políticos, militares y económicos israelíes, junto con varias bases estadounidenses en la región, está sobre la mesa…dependiendo, tal vez, de si Trump y Netanyahu den el paso. ¿Se atreverá el dúo a dar ese paso?


Comments

Deja un comentario

NO TE LO PIERDAS:

Afganistán Alemania Arabia Saudí Aranceles Argelia Argentina Armenia ASEAN Asia Central Australia Azerbaiyán Bielorrusia Brasil BRICS Burkina Faso Canadá China Colombia Corea del Norte Corrupción Cristianos Cuba Cáucaso Donald Trump Dólar Egipto Elecciones El Líbano Emiratos Árabes Unidos Energía España Estados Unidos Europa Filosofía Francia Gaza Globalistas Golfo Pérsico Grecia Groenlandia Hungría IA Iberoamérica India Indonesia Inmigración Irak Irán Israel Italia Japón Kazajistán Líbano Malí Marruecos Mediterráneo Moldavia Multipolaridad México Namibia Nigeria Nuclear Nuestra América OCS Omán Oriente Próximo Ormuz OTAN Pakistán Palestina Panamá Partitocracia Países Bajos Petromonarquías Polonia Qatar Reino Unido Rumanía Rusia Sanciones Serbia Siria Soberanistas Somalia Sudáfrica Sudán Suiza Suramérica Taiwán Tecnología Terrorismo Turquía Ucrania UE Unión Europea Vaticano Venezuela Vietnam Yemen África

Descubre más desde GEOPOLÍTICA RUGIENTE . COM

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo