Una gran congregación de simpatizantes de Robinson, figura destacada de la ultraderecha antiinmigración, marchó el sábado por el centro de la capital, bajo la atenta mirada de un despliegue policial excepcional.
La manifestación no derivó en disturbios graves, pero sí movilizó a 4.000 agentes, así como helicópteros, drones y, por primera vez en un evento de este tipo, cámaras de reconocimiento facial en tiempo real.
Las autoridades efectuaron más de 40 detenciones a lo largo de la jornada. Cuatro agentes fueron agredidos, sin sufrir heridas graves, y otros seis fueron acusados de delitos de odio. La concentración congregó a decenas de miles de personas; la policía londinense esperaba la participación de más de 50.000.
Robinson, cuyo nombre legal es Stephen Yaxley-Lennon, ya ha cumplido varias condenas de prisión. Antes de la marcha, pidió a sus seguidores que mantuvieran la disciplina para evitar la violencia registrada durante una manifestación anterior en septiembre.
Los manifestantes, muchos de ellos envueltos en la bandera británica, escucharon discursos que denunciaban la inmigración y el islam, y abogaban por una política de remigración.
Miembros del grupo identitario francés Némésis, con niqab, subieron al escenario para denunciar lo que denominan islamismo en Europa.
Mientras tanto, otra manifestación paralela conmemoró la Nakba, el éxodo palestino de 1948, y expresó su oposición a las ideologías de extrema derecha. Ambas marchas se realizaron por separado.
Los manifestantes antirracistas corearon consignas contra los racistas y mostraron su apoyo a los refugiados.
Esta manifestación se produce pocos días después del buen resultado del partido Reform UK de Nigel Farage en las elecciones locales, una votación que confirma el creciente interés por estos temas.
No existía ningún vínculo oficial con Reform UK, pero el impulso político está beneficiando claramente a este movimiento.
En Europa empiezan a surgir con cada vez mayor profusión movimientos que se oponen frontalmente a las políticas gubernamentales de puertas abiertas.
También cabe remarcar en los vídeos publicados del evento, la presencia de las banderas monárquicas iraníes. Recordemos que durante meses se han sucedido las manifestaciones en Londres frente a la embajada de Irán, donde se han congregado todo tipo de auto-percibidos activistas con banderas de Reino Unido, de Estados Unidos y del Estado de Israel junto con las mencionadas banderas en apoyo de Pahlavi como futuro rey y mandatario de Irán.
Y en último lugar, que una manifestación venga organizada por personajes como Robinson, no puede más que levantar sospechas de la mano que mece su cuna: el lobby sionista que lo utiliza a su conveniencia.


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