¡Sorpresa! y Contra todas las expectativas son algunas de las expresiones que aparecieron, a los pocos minutos de que se conociera, en la noche del domingo 17 de agosto, que el senador demócrata cristiano, Rodrigo Paz Pereira, liderara la primera vuelta de las elecciones por la presidencia de Bolivia.
Ninguna encuestadora de opinión lo había puesto entre los tres primeros. Ningún analista político lo evaluaba como un político con solvencia y capaz de atraer para sí a las masas electorales.
Pero esto sucedió y muchos abocados al andamiaje político quedaron boquiabiertos. Algunos atinaron a decir que Paz era un outsider. Nada más alejado de la verdad porque Rodrigo Paz es miembro de un clan que, en la arena política del siglo XX, tuvo un papel destacado en los asuntos gubernamentales bolivianos.
Luego este sector histórico pasó a segundo o tercer plano cuando subieron otros grupos izquierdistas y derechistas.
Nacido en España, en una familia exiliada por los vaivenes político-internos bolivianos, Rodrigo Paz es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (dirigió el país entre 1989-1993) y sobrino nieto de otra figura estelar: Víctor Ángel Paz Estenssoro, quien fue presidente en cuatro ocasiones y se encargó de ponerle la banda presidencial al padre del candidato Rodrigo Paz.
¿Fue construida de antemano su candidatura presidencial por su clan familiar para recuperar espacios antiguos? No vimos indicios de ello.
En todo caso, Rodrigo Paz creció en gran parte debido al deterioro de la dirigencia política, la lucha y la fragmentación del Movimiento al Socialismo (MAS) con sus tres líneas: de Evo Morales, Luis Arce y Andrónico Pérez; pero también fue de ayuda para el auge de la candidatura de Rodrigo Paz el cansancio de la mayoría de los ciudadanos por los políticos derechistas de los últimos 20 años.
Insatisfacción por los jugadores principales de la izquierda y la derecha. Renovación de esperanza de crecimiento social y salida del pantano económico es lo que motivó a muchos votantes la opción por Rodrigo Paz
Este sacó el 32,06 % frente al 26,70 % del fondomonetarista Jorge Tuto Quiroga. Este último es el candidato preferido de los sectores económicos concentrados. Tuto Quiroga, que ocupó la presidencia en 2001-2002, tiene el apoyo del mileísmo y de otras fuerzas continentales y prioriza la ruptura de la cooperación económica con China, Rusia e Irán y un reforzamiento de los lazos con los Estados Unidos.
En términos populares, Quiroga no goza de la simpatía de los estratos mayoritarios y, según evaluamos, perderá ante Rodrigo Paz Pereira en el balotaje previsto para el domingo 19 de octubre. En resumen, dos grados diferentes de la derecha siguen en carrera y dos facciones políticas derechistas pujan por el dominio político de Bolivia.


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