Hoy en la gran actualización, ponemos foco en tres artículos del analista geopolítico, Andrew Korybko, pues reciementemente ha tratado los asuntos que también hemos venido revisando. Es decir, la cumbre de la OCS, la energía entre Rusia y China así como las nuevas relaciones China India. Vamos con ello.
1) El acuerdo sobre el gasoducto Power of Siberia 2 supone el fracaso de la gran estrategia euroasiática de Trump
Empezamos por su artículo dedicado al acuerdo del «Power of Siberia 2». Nos dice que Rusia cerró un acuerdo con China para el gasoducto Power of Siberia 2, que casi duplicará las exportaciones de gas ruso a China (hasta 100.000 millones de metros cúbicos anuales) a un precio más bajo que el ofrecido a la UE.
Aquí tenemos un fallo en la llamada gran estrategia euroasiática de Trump, pues buscaba evitar una dependencia excesiva de Rusia hacia China, promoviendo en consecuencia una asociación estratégica centrada en recursos con Rusia tras el conflicto en Ucrania, y esperando que Putin aceptara concesiones territoriales o de seguridad.
Sin embargo, la incapacidad de Trump para presionar a Zelensky y que aceptase las demandas de Putin, junto con planes de escalada de la OTAN en Ucrania, llevó a Rusia a fortalecer la cooperación energética con China.
Más problemas vinieron de la tensión entre India y EE. UU., pues los aranceles punitivos de Trump contra India, considerados como cosa hipócrita, frustraron el ascenso de India como potencia, llevando a India a mejorar relaciones con China. En consecuencia, la mejora en las relaciones entre China e India, impulsada por la tensión con EE. UU., redujo las preocupaciones de India sobre la cooperación energética entre Rusia y China.
También menciona Korybko el temor en la India de que una mayor influencia china sobre Rusia pudiera llevar a una reducción de exportaciones militares rusas a India, afectando su disputa fronteriza con China. No obstante, apareció la dupla BRICS-OCS, y la convergencia entre ambos grupos, acelerada por la aceptación de India en respuesta a las amenazas estratégicas de EE. UU., busca ahora la reforma de la gobernanza mundial y acelerar procesos multipolares.
También es muy destacable la primera visita de Narendra Modi a China en siete años, para la Cumbre de Líderes de la OCS, la cual marcó una nueva normalidad en las relaciones China-India, aunque las tensiones no están resueltas.
Y en definitiva, las acciones de Trump también llevaron a otras consecuencias. La cuestión ucraniana abierta y el deterioro de las relaciones con India llevaron a Rusia, China e India a resolver diferencias, acelerando procesos multipolares y debilitando los intereses unipolares de EE. UU.

2) La OCS y el BRICS desempeñan papeles complementarios en la transformación gradual de la gobernanza mundial
En segundo lugar, Korybko escribió otro artículo dedicado al objetivo común de OCS y BRICS, el cual es la superación del monopolio de Occidente sobre la gobernanza mundial para hacerla más justa para la mayoría mundial, acelerando así procesos de multipolaridad financiera (BRICS) y previniendo inestabilidad interna (OCS).
La OCS, nos dice Korybko, se creó inicialmente para resolver disputas fronterizas entre China y exrepúblicas soviéticas, evolucionó hacia un grupo híbrido de seguridad y economía. Pero llegados a 2025 la Cumbre de Líderes de la OCS en Tianjin, con la participación de Narendra Modi, es vista como un punto de inflexión hacia la multipolaridad, impulsada por el acercamiento entre China e India.
Sin embargo, la OCS y los BRICS tienen sus limitaciones de OCS y BRICS. La diversidad de sus miembros limita los acuerdos a puntos generales y voluntarios; el Banco de los BRICS cumple con las sanciones occidentales contra Rusia, y la OCS enfrenta obstáculos por la rivalidad India-Pakistán y las preocupaciones por la soberanía.
También existe el factor de la interdependencia económica, pues la relación económica de China e India con Occidente dificulta una transición rápida hacia la multipolaridad, que podría tomar una generación o más. Además china tiene un papel central en los esfuerzos de la OCS y los BRICS, sin dominarlos, y respetando la soberanía de India y Rusia.
Una vez más menciona la cuestión de las amenazas del Trump 2.0. El uso de la fuerza (contra Irán y amenazas a Venezuela) y las guerras arancelarias han acelerado la colaboración de la mayoría mundial.
¿Cuál es el futuro de la gobernanza mundial? La competencia entre Occidente (mantener monopolio) y la mayoría mundial (reformar sistema hacia un modelo centrado en la ONU con cambios); instituciones regionales como la OCS y la UA (Unión Africana) podrían reemplazar parcialmente a la ONU.

3) La OCS condena finalmente el atentado terrorista de Pahalgam
En último lugar, tenemos un artículo de un tema concreto pero muy revelador y complementario a los anteriores. Y es que en la Cumbre de Líderes de la OCS en Tianjin se incluyó la condena del atentado terrorista de Pahalgam, a diferencia de la Cumbre de Ministros de Defensa de la OCS en junio, que no lo mencionó debido a objeciones de India.
Una vez más esto prueba el acercamiento de China-India, que está propiciado por las acciones de EE. UU., como los aranceles punitivos contra India, lo cual dio pie a que a China incluyese la condena del atentado en la Declaración de Tianjin. Además, el favoritismo de Trump hacia Pakistán y los aranceles contra India disiparon la confianza en EE. UU., llevando a India a reevaluar su relación con China.
El deshielo chino-indio se ha mostrado en la estabilización de los problemas fronterizos, la reanudación del comercio transfronterizo y la reaparición de aplicaciones chinas en India. Los líderes de ambos países se consideran socios, no rivales.
Esto es prueba del fracaso del “divide y vencerás” de EE. UU. Tales políticas de Trump, incluyendo su suavidad comercial con China y aranceles contra India, no lograron enfrentar a los gigantes asiáticos.
En cuanto al papel de de China en la OCS, Korybko destaca que como anfitrión de la Cumbre de Tianjin, China tuvo influencia para incluir la condena del atentado, un gesto de buena voluntad para fortalecer el deshielo con India. La condena del atentado evitó una posible participación virtual de Modi y un distanciamiento de India, fortaleciendo la OCS como institución complementaria a los BRICS para procesos multipolares.
En conclusión, el deshielo China-India y la coordinación OCS-BRICS están en etapas iniciales, sin cambios radicales esperados a corto plazo.



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