Tres figuras prominentes de la Resistencia Islámica murieron anoche, 16 de marzo, en una serie de ataques aéreos conjuntos israelí-estadounidenses:
Abu Ali al-Askari, afiliado al grupo paramilitar iraquí Kata’ib Hezbollah; Gholamreza Soleimani, alto oficial de la Guardia Revolucionaria iraní y líder del grupo paramilitar Basij; y Ali Larijani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán y excomandante de la Guardia Revolucionaria. La muerte de Larijani fue confirmada recientemente por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
La guerra israelí-estadounidense contra Irán, que ya cumple dieciocho días, ha sido la muerte de tres figuras clave de la oposición chií. El primer asesinato perpetrado por las fuerzas occidentales aliadas con Washington y Tel Aviv tuvo como objetivo a Abu Ali al-Askari, portavoz y jefe de seguridad del grupo proiraní Kata’ib Hezbollah.
El anuncio lo hizo el líder iraquí del grupo, Abu Hussein al-Hamidawi, quien describió la muerte como un martirio sin ofrecer más detalles sobre las circunstancias. Al-Askari, figura destacada del grupo chií, responsable de las comunicaciones de la organización y presuntamente asesinado en Bagdad, será reemplazado por Abu Mujahid al-Assaf, nombrado nuevo jefe de seguridad del grupo.
La noticia acaba de trascender: Gholamreza Soleimani y Ali Larijani murieron en una serie de ataques aéreos israelíes perpetrados anoche en tres zonas de Irán: Teherán, Shiraz y Tabriz. En Teherán, el ejército israelí afirma haber atacado instalaciones de seguridad, incluyendo el Ministerio de Inteligencia y las fuerzas Basij, de las cuales Soleimani era comandante.
La confirmación de la muerte de Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y miembro prominente del régimen, provino directamente de Israel Katz, tras recibir información actualizada del ejército israelí.
Según Israel Katz, Soleimani y Larijani fueron eliminados anoche y se han unido a Khamenei, jefe del programa de aniquilación, y a todos los criminales del Eje del Mal en las profundidades del infierno. Si bien Israel confirmó la muerte de Larijani, Teherán emitió un comunicado de su puño y letra, rindiendo homenaje a los marineros caídos en combate, símbolos de los sacrificios del pueblo iraní.
Su memoria quedará grabada para siempre en el corazón de la nación, y estos sacrificios fortalecerán los cimientos de las fuerzas armadas en los años venideros, rezaba el comunicado. Sin embargo, no especificaba el destino del político iraní.


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