La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés) es el nombre del nuevo organismo administrativo iraní establecido ayer, martes 5 de mayo, por el gobierno de Teherán, que asume así el control total del Estrecho de Ormuz.
Esta creación coincide con el lanzamiento del Proyecto Libertad por parte de Estados Unidos.
La PGSA será responsable de la gestión de la navegación en el Estrecho de Ormuz y exigirá a todos los buques que se registren, completen formularios y paguen un peaje. Solo después de cumplir con estos trámites, la Autoridad expedirá los permisos de tránsito.
La decisión de Irán de crear un organismo administrativo para gestionar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz marca un punto de inflexión en la compleja disputa entre la administración estadounidense y el gobierno iraní sobre este estrecho.
Este organismo, autorizado a expedir permisos de tránsito solo después de que cada buque solicitante haya completado rigurosos procedimientos, constituye no solo un instrumento regulador para esta ruta marítima por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, sino también una herramienta para controlar su funcionamiento.
La creación de la Autoridad del Estrecho del Golfo es una clara maniobra política con la que Irán reafirma su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz frente a los proyectos humanitarios estadounidenses destinados a escoltar buques fuera del estrecho.
Se ha revelado que los buques que deseen transitar por Ormuz deben cumplir con las normas de tránsito recibidas por correo electrónico de la autoridad iraní. Los requisitos son claros: los peajes deben pagarse en la moneda nacional iraní (el rial); se requieren garantías bancarias; y se debe pagar una indemnización si el buque en tránsito pertenece a un país que ha causado daños a Irán (…) o ha contribuido a causarlos.
El paso por el estrecho no está permitido a los buques vinculados a Estados Unidos e Israel, ni a los de países sospechosos de apoyar actividades hostiles a Teherán. Además, se ha revelado que los buques solo deben transitar por corredores marítimos designados por Irán, cumpliendo así de facto con las normas impuestas por la armada iraní.
«Lo que dicen los iraníes», comentó el periodista de Al Jazeera, Resul Serdar Atas, «es que no se trata de un nuevo régimen marítimo temporal. Hablan de un cambio permanente en el estatus del estrecho y no tienen intención de dar marcha atrás».
La cuestión de la jurisdicción y el control sobre el estrecho de Ormuz sigue siendo un tema candente, a pocas horas de un posible acuerdo iraní sobre el memorándum propuesto por Estados Unidos.
Aún no hay nada seguro, mientras que en las redes sociales, Trump advierte: «Irán aceptará lo acordado, (…) el bloqueo efectivo permitirá que el estrecho de Ormuz esté ABIERTO A TODOS, incluido Irán. Si no aceptan, comenzarán los bombardeos, que lamentablemente serán de un nivel e intensidad mucho mayores que antes».


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