Más de 7 millones de personas salieron a las calles de los Estados Unidos, el sábado 28 de marzo, bajo los lemas ¡No al ICE! ¡No a la guerra! ¡No a los reyes!
Cabe destacar que este evento, organizado por el Movimiento 5050 (50 estados, 50 protestas y un solo movimiento), fue el que más concurrencia tuvo desde que comenzaron esas manifestaciones callejeras en segundo mandato del presidente Trump. A diferencia de las anteriores participaciones, en esta se contó con más organizaciones involucradas, además de la agrupación madre organizadora, y fue replicado en algunos países extranjeros como son los casos de Inglaterra e Italia.
Como dato relevante, indicamos que este es un preludio organizativo de gigantescas manifestaciones que podrían ocurrir en decenas de países, junto a EE.UU., durante los próximos meses de este 2026 si el inquilino de la Casa Blanca continúa con su actual dinámica de política interior y exterior, sobre todo, la última.
En este escenario, no estamos hablando de símiles de manifestaciones de la década de 1960, sino de otras que tienen un mayor calado y podrían seriamente herir y dañar el futuro político del vicepresidente JD Vance, quien intenta distanciarse, aunque no lo diga públicamente, de la postura belicista de Trump y en la poca efectividad que está mostrando el presidente para solucionar los problemas más acuciantes del ciudadano en general de Norteamérica.
Sumido en una agenda de guerra externa, Trump está perdiendo aún el apoyo de un número importante de sus partidarios que preferirían no ir a votar si su líder continúa la senda extraviada ni mucho menos se inmolarían en las calles, frente a las barricadas izquierdistas liberales, por el mantenimiento en el poder de Trump.
Simultáneamente, el globalista Richard N. Haass (expresidente del Council of Foreign Relations -CFR-) dijo que él cree que, antes de Teherán, un cambio de régimen podría acontecer en este otoño en Washington.
A pesar de este cuadro, Trump todavía está a tiempo de girar en la dirección correcta, controlar una serie de daños y avanzar, impidiendo la fuga de más de un tercio de sus seguidores, contra sus rivales del poder interno de los Estados Unidos. Siempre la decisión final y de cómo él quedará en la Historia estuvo en sus manos.
En el mismo día en que estos millones de personas protestaban contra Trump, el jefe de la inteligencia turca, Ibrahim Kalin, expresó sus puntos de vista en la Cumbre STRATCOM 2026, sobre la actual guerra contra Irán y sus implicancias internacionales.
Lamentablemente, la guerra regional iniciada por Israel se está convirtiendo rápidamente en una crisis global. Existe el riesgo de que se convierta en una guerra cuyo precio pagarán ocho mil millones de personas. Nuestro principal objetivo es que esta guerra termine lo antes posible», afirmó.


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