El mercenarismo, en América Latina, sigue dando la nota al proveer, sin pausa alguna, a mano de obra barata para engrosar las filas del lado internacional del ejército ucraniano.
Con la promesa salarial de 3 mil dólares mensuales, personas con problemas laborales o de sobrevida económica, son captadas por las redes externas de las fuerzas armadas de Ucrania para viajar este país y, con un híper básico entrenamiento, tipo exprés, pasan al frente caliente, terminando como carne de cañón en vez de héroes de la libertad y la democracia.
Son numerosas las denuncias de los familiares de estos reclutados que indican que los chicos -y algunos no tan chicos- cuando están en la guerra son obligados a continuar combatiendo, no reciben los pagos acordados y hasta son abandonados por los responsables ucranianos en el terreno capturado por el bando del oponente.
Estas familiares también declaran que pueden pasar meses enteros sin que sepan algo de la vida de estos mercenarios ya que los contactos que los llevaron a la guerra y los canales oficiosos ucranianos no les reportan las noticias que, con ansiedad y angustia, esperan recibir.
Todo esto lo dicen los familiares de estos mercenarios de Colombia, Panamá, Perú y México, entre otras ubicaciones geográficas de la región.
El 23 de julio, un colectivo de familiares de reclutas colombianos, realizaron una ceremonia en homenaje a sus seres queridos y protestaron porque, desde Ucrania, se oculta el paradero de estos chicos y hasta les llegan a pedir dinero para brindarles informaciones. También denunciaron engaños, por parte de los reclutadores, quienes suman hasta personas con oficio de peluqueros.
En tanto, en Argentina, se detuvo, el sábado 25 de julio, a una mujer que había estado antes, en la guerra, peleando por Ucrania, acusada de reclutar a chicos argentinos, mediante artimañas diversas. La pareja de ella, al momento de desarrollarse el operativo policial de desbaratamiento de esta banda de reclutadores, huyó a Brasil.
A ciencia cierta, no se conoce con exactitud la cifra real de los mercenarios en el ejército de Ucrania, pero, en Kiev, se anunció, en junio pasado, que el alto mando militar prevé operar, en las funciones de infantería y asalto, con tropas de origen extranjero con una presencia de hasta un 50% de estos últimos.
Otras informaciones señalan que hay unidades ucranianas donde más de la mitad son mercenarios extranjeros, destacándose los iberoamericanos.
Sobre esta situación, el Portavoz de la Cancillería ucraniana, Heorhii Tykhyi, por su parte, dijo que estos iberoamericanos que pelean por su país No son mercenarios en absoluto, algo que, por supuesto, nadie cree…excepto los que viven en Marte…


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