LA ACTUALIDAD NO DESCANSA, Y NOSOTROS TAMPOCO

La instalación nuclear iraní de Fordow y el dilema interno de Trump

2–3 minutos

Numerosos indicios manifiestan que el alto mando del Pentágono y la jefatura de la CIA están en preparativos intensos para cerrar definitivamente un plan de diferentes capas para atacar la planta nuclear de Fordow.

Sobre su implementación final radica la gran incógnita teniendo en cuenta que si, hasta hoy, Trump no ordenó la guerra abierta contra Irán es porque sigue inmerso en la duda sobre los varios escenarios que se le abrirían a partir de una ofensiva completamente militar de los Estados Unidos.

Pero también se suma a la complejidad que tiene el panorama, que a Trump no le estarían dando las garantías de éxito total si se activa el bombardeo contra Fordow.

Las instalaciones de Fordow se convirtieron en el objetivo del que, prácticamente, todos hablan y del cual, estiman los extranjeros hostiles a Irán, Jameneí y sus cuadros militares habrían elevado su estatus a una especie de “Joya de la Corona”.

Parece exagerada esta versión porque, como lo dijeron los mismos iraníes, junto con otros expertos israelíes, cualquier ataque militar contra Fordow no llevaría el sello del éxito en cuanto a la destrucción del programa nuclear de Irán.

Es más, tanto en Washington como en Tel Aviv existe la idea de que los comandantes de la Guardia Revolucionaria habrían trasladado, hace bastante tiempo, a lugares seguros, el uranio enriquecido para su preservación. Es decir, le dan veracidad y credibilidad a las palabras de los jefes militares de Irán que comenzaron a decir lo mismo.

A ciencia cierta, ninguna comunidad de inteligencia del mundo, exceptuada la iraní, que es su propietaria, contaría con la información detallada y solvente sobre el interior de Fordow;  por lo que mucho de lo que se dice, con liviandad o con seriedad, en la superficie de los medios y de las academias militares no se basaría en una recopilación precisa y rigurosa de la información  de lo que realmente es y hasta dónde llegaría la profundidad exacta de esa planta nuclear.

Así, las bombas antibúnkeres, de las que tanto se habla, podrían servir para inutilizar y destruir a Fordow o, tal vez, servirían para terminar dejando en ridículo a los atacantes y lanzadores.

Aparte de eso, está más que claro que, aún con el bombardeo a ese sitio, Irán mantendrá su depósito con uranio enriquecido.

En ámbitos especializados en inteligencia, se comenta que el Pentágono, la CIA y el Mossad tampoco tendrían muchas posibilidades de atacar por tierra a Fordow  -que está a 200 kilómetros de Teherán- porque la extrema vigilancia de los cuerpos de seguridad iraníes, en el área, lo impedirían fácilmente.

Entonces, el dilema lo sigue teniendo Trump.


Comments

Deja un comentario

NO TE LO PIERDAS:

Afganistán Agua Alemania Arabia Saudí Aranceles Argelia Argentina Armenia ASEAN Asia Central Australia Azerbaiyán Bangladesh Brasil BRICS Burkina Faso Canadá Chile China Colombia Corrupción Cristianos Cuba Cáucaso Donald Trump Dólar Egipto Elecciones El Líbano Elon Musk Emiratos Árabes Unidos Energía España Estados Unidos Europa Francia Gaza Globalistas Golfo Pérsico Grecia Groenlandia Hungría IA Iberoamérica India Indonesia Inmigración Irak Irán Israel Italia Japón Kazajistán Líbano Marruecos Mediterráneo Misiles Moldavia Multipolaridad Myanmar México Namibia Nigeria Nuclear Nuestra América OCS Omán Oriente Próximo Ormuz Oro OTAN Pakistán Palestina Panamá Partitocracia Países Bajos Petromonarquías Polonia Qatar Reino Unido Rumanía Rusia Sanciones Serbia Siria Somalia Sudáfrica Suiza Suramérica Taiwán Tecnología Terrorismo Turquía Ucrania UE Unión Europea Vaticano Venezuela Yemen África

Descubre más desde GEOPOLÍTICA RUGIENTE . COM

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo