La percepción de los estadounidenses: entre el pesimismo y la violencia política

2–3 minutos

La percepción del pueblo de los EE.UU. de este año, 2025, no se caracteriza por el optimismo o las expectativas promisorias.

Por el contrario, más de dos tercios de la gente consideran que las cosas no van en el rumbo que ellos desearían y que lo “esperado calamitoso y siniestro” está por llegar. No es que estén suspendidos en el tiempo aguardando la llegada de ello, pero esas apreciaciones son comunes y cubren todo el arco social y político.

Según una encuesta de POLITICO y Public First, el 55% de los estadounidenses prevé un aumento de la violencia política y el 24% comparte la opinión de que la violencia política está justificada, apreciando la eventualidad de un asesinato de un candidato en los próximos cinco años.

Otro estudio, esta vez del Pew Research Center, arroja el siguiente resultado: entre el 52 % y el 54 % creen que los extremismos de izquierda y derecha son fenómenos socio-políticos graves.

Respecto de la impresión sobre la economía de los próximos años, el 57% de los adultos cree que la economía tendrá un 2026 en tendencia decreciente de acuerdo con los datos del informe de Deloitte, firma líder en encuestas globales. Deloitte, en su dossier, remarca que este número es la perspectiva económica más negativa de sus reportes históricos.

Un análisis del mes de octubre de Moody’s, destacó que 22 estados están ya sea dentro de la recesión económica o cercana a ella. En este catálogo están Wyoming, Montana, Washington D. C. Minnesota, Misisipi, Kansas, Massachusetts, Georgia, New Hampshire, entre otros.

Otros informes como es el caso del Índice S&P Cotality Case-Shiller, refieren a la existencia de un número mayor de viviendas que de compradores porque, precisamente, el poder de compra de muchos ciudadanos cayó notablemente en un entorno económico  con amenazas de enfriamiento y burbujas financieras con efectos tales como un aumento de hasta el 183% en los recortes de empleos de octubre respecto del mismo mes del año anterior.

Además, el hambre está creciendo en áreas precisas de espacios urbanos y los bancos de alimentos ya son indispensables para millones de personas. Junto con ello, la mayoría de los estadounidenses no apoya las intervenciones de su gobierno y ejército en el extranjero y, desde luego, la Generación Z en números abrumadores no quiere morir en guerras del complejo financiero y militar-industrial.

Así pues, los dilemas institucionales, sistémicos e históricos de los Estados Unidos envuelven a muchos de sus propios ciudadanos en la desazón, el pesimismo,  la ira, la pauperización y la desaprobación en participar en las guerras globales.


Comments

Deja una respuesta

NO TE LO PIERDAS:

Afganistán Alemania Arabia Saudí Aranceles Argelia Argentina Armenia ASEAN Asia Central Australia Azerbaiyán Bielorrusia Brasil BRICS Burkina Faso Canadá Chile China Colombia Corea del Norte Corrupción Cristianos Cáucaso Donald Trump Dólar Egipto Elecciones El Líbano Emiratos Árabes Unidos Energía España Estados Unidos Eurasia Europa Francia Gaza Globalistas Golfo Pérsico Groenlandia Haiti Hungría IA Iberoamérica India Indonesia Inmigración Irak Irán Islam Israel Italia Japón Jordania Kazajistán Libia Líbano Malí Marruecos Mediterráneo Moldavia Multipolaridad México Nigeria Nuclear Nuestra América OCS Omán Oriente Próximo Ormuz OTAN Pakistán Palestina Panamá Partitocracia Petromonarquías Polonia Qatar Reino Unido Rumanía Rusia Sanciones Serbia Siria Soberanistas Somalia Sudáfrica Suiza Suramérica Taiwán Tecnología Terrorismo Turquía Ucrania UE Unión Europea Vaticano Venezuela Vietnam Yemen África

Descubre más desde GEOPOLÍTICA RUGIENTE . COM

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo