Estimados lectores, en la gran traducción del día les traemos al español una entrevista al profesor Mohammad Marandi, de Irán, por el periodista y profesor italiano Lorenzo Pacini en Think BRICS. Vamos con ello:
Admisiones de la CIA, el Mossad sobre el terreno y bases de misiles subterráneas apuntando a las monarquías del Golfo. El profesor Marandi expone lo que realmente desencadenaría una guerra entre Estados Unidos e Irán.
¿Qué pasaría realmente si Estados Unidos entrara en guerra con Irán? No la versión edulcorada de los think tanks, sino las consecuencias reales y en cadena para los mercados petroleros, las monarquías del Golfo Pérsico, Israel y la propia presidencia estadounidense. En una reciente entrevista con Think BRICS, el profesor Seyed Mohammad Marandi no se anduvo con rodeos. Sus respuestas pueden sorprenderle.
La afirmación que los medios occidentales no atreven a tocar
La entrevista comienza con una bomba. El profesor Marandi, académico de la Universidad de Teherán y experimentado analista geopolítico, expone lo que describe como una campaña documentada y coordinada para desestabilizar Irán, en la que, según él, participaron la manipulación monetaria, escuadrones antidisturbios entrenados y admisiones del Mossad, la CIA y los propios medios de comunicación israelíes.
«El secretario del Tesoro de Estados Unidos se regodeó de ello en Davos», le dice Marandi al presentador, el profesor Lorenzo Pacini. «Dijo: hemos hundido la moneda para sacar a la gente a la calle, y lo hemos conseguido».
Tanto si aceptan esta versión como si la analizan con detenimiento, las pruebas que cita (desde la información del Canal 14 israelí hasta los propios tuits de Pompeo) plantean cuestiones que exigen un examen más detallado. Y eso antes de llegar a lo que ocurrió los días 8 y 9 de enero.
Una guerra narrativa paralela a la real
Marandi sostiene que la cobertura de los medios occidentales de los recientes acontecimientos en Irán no solo es sesgada, sino que está estratégicamente construida. En su opinión, el objetivo es crear un consenso público en Occidente a favor de la acción militar.
«Desde el principio (la caída del rial, los disturbios, los medios occidentales) todo esto forma parte de un proyecto para empujar al pueblo estadounidense a aceptar una guerra con Irán».
Señala lo que él denomina una asimetría reveladora: cuando el Gobierno iraní publicó una lista de 3.117 nombres, con números de identificación, de las personas fallecidas durante los disturbios, los medios occidentales guardaron silencio. «Saben que no tienen forma de desacreditar esto», afirma. Es un detalle que plantea preguntas incómodas sobre el entorno informativo que rodea a Irán, independientemente de las ideas políticas de cada uno.
La preparación militar de Irán: bajo tierra y a la espera
Quizás la parte más llamativa de la entrevista se refiere a la postura militar de Irán. Marandi describe un país que ha pasado dos décadas preparándose precisamente para el escenario que se está desarrollando ahora, no con bravuconería, sino con infraestructura.
Habla de bases subterráneas de misiles y drones, distintas de las utilizadas en los ataques contra Israel, orientadas específicamente hacia el golfo Pérsico, el mar de Omán y el golfo de Omán. Los objetivos, sugiere, no serían solo los activos estadounidenses.
«Todos los países de la región del golfo Pérsico tienen bases estadounidenses. Estas bases se están utilizando para conspirar contra Irán. Así que estas pequeñas dictaduras familiares árabes son todas cómplices. Y si estalla la guerra, dudo que estos regímenes sobrevivan».
Es una severa advertencia dirigida no solo a Washington, sino también a Riad, Abu Dabi y otros lugares. ¿Cómo cree Marandi que es el cálculo militar real? Entra en considerable detalle en la entrevista completa.
Las negociaciones: ¿trampa o error de cálculo?
Se anunciaron las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, pero luego fracasaron. Marandi ofrece dos posibles explicaciones, y ninguna de ellas es halagüeña para Washington.
O bien las negociaciones nunca fueron serias (una repetición, dice, del patrón en el que Estados Unidos negocia públicamente mientras conspira en privado) o bien los funcionarios estadounidenses se sorprendieron genuinamente de que Irán se negara a poner sobre la mesa sus capacidades misilísticas y sus alianzas regionales. Si se trata de lo segundo, Marandi es tajante: «Eso demuestra que son completamente ignorantes».
«Irán no va a aceptar ninguna limitación de su capacidad defensiva. No va a aceptar renunciar a su programa nuclear ni a su derecho al enriquecimiento. Eso no va a suceder».
Deja una puerta abierta, aunque estrecha. Lo que Irán dice que está dispuesto a negociar, y en qué condiciones, es algo que aborda directamente en la entrevista. Es una distinción que tiene una enorme importancia si la diplomacia quiere tener algún futuro.
La presidencia de Trump y la cuestión del petróleo
Marandi plantea una cuestión que trasciende las líneas ideológicas: una guerra con Irán no solo afectaría a Irán. Argumenta que eliminaría los flujos de petróleo y gas de toda la región de Asia occidental, lo que provocaría una crisis económica que la economía mundial, y la administración Trump, no podrían absorber.
«No creo que la presidencia de Trump sobreviva a eso», afirma con sencillez.
Se trata de un argumento geopolítico basado en la economía energética, que plantea una cuestión más profunda que se explora en la entrevista: si los costes son tan evidentes, ¿por qué sigue sobre la mesa la opción de la guerra? Su respuesta tiene que ver con la relación entre Washington y Tel Aviv, y es más contundente de lo que la mayoría de los analistas están dispuestos a decir oficialmente.
Vea la entrevista completa
El profesor Marandi aborda muchos más temas en esta conversación: la relación trilateral entre Irán, Rusia y China y lo que realmente significa en la práctica, el papel de la historia personal del líder supremo en la configuración de la confianza pública iraní y por qué cree que la población iraní, independientemente de sus quejas políticas, no negociará la soberanía nacional.
Este es el tipo de análisis geopolítico que rara vez se emite en las plataformas principales. Saquen sus propias conclusiones, pero primero escuchen el argumento completo.


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