Absolutamente nada puede resultar interesante para España en la guerra de Ucrania. Quemar recursos inútilmente, y enviar a nuestros soldados a una muerte segura demuestra de forma evidente que el Presidente del Gobierno no defiende los intereses nacionales, sino que obedece órdenes de sus amos globalistas.
Mientras tanto Marruecos se está convirtiendo en el cliente principal de las empresas armamentísticas tanto norteamericanas como israelíes de la región. En efecto en presupuesto en defensa del país alauita se dispara año tras año hasta llegar al 9% del PIB en 2024.
Pero ¿Qué subyace de todo esto? La respuesta es bien sencilla, hay una conveniencia generalizada de los países europeos y de EEUU para favorecer claramente a Marruecos en detrimento de España, Nación por la que siempre han sentido un odio secular.
Para la consecución de tal fin, la angloesfera unida a las potencias europeas han colaborado ostensiblemente en apoyar siempre gobiernos títeres en España compuestos por personajes débiles y ávidos de poder. De todos ellos, hay dos que se llevan la palma, y son los que más han perjudicado a España, Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez.
El pacto, aunque basado en el secretismo de las logias, es bien sencillo, yo te ayudo a llegar al Gobierno y tú nos obedeces, y mediante ese mensaje de fácil digestión para las masas borreguiles que constituyen el socialismo, individuos sin ningún tipo de escrúpulos se han encaramado al poder mientras destruían España para mayor regocijo de nuestros enemigos. La conjura del 11-M es la palmaria prueba de una verdad hoy día irrefutable.
La reciente compra por parte de Marruecos de 160 carros de combate Abrams a EE.UU. por 12.000 millones de euros, 40 helicópteros de combate Apache por 5.000 millones de euros, 24 aviones de combate de última generación F-16 por 8.000 millones y 22 helicópteros de reconocimiento y combate a Turquía, por 2.0000 millones de euros, así como 40 unidades del de las bombas planeadoras AGM-154 JSOW que se lanzan desde aviones, por cerca de 1.000 millones, es la evidencia de que el Reino Alauí se prepara para una guerra en el corto o medio plazo, y sus históricas reivindicaciones apuntan a que será contra España.
Pero Pedro Sánchez está empeñado en quemar los esfuerzos en una guerra, la de Ucrania, que en absoluto favorece a España, junto a unos aliados que nunca lo han sido. Pase lo que pase, tendrá un retiro dorado en la República Dominicana… si nadie lo impide.


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