Durante las conversaciones para la resolución del conflicto, Rusia va a exigir que quede excluida la posibilidad de una hipotética entrada en la OTAN por parte de Ucrania, y esta exigencia será ineludible.
Según declaraciones del viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexandr Grushkó. Exigiremos que las garantías férreas de seguridad formen parte de este acuerdo. Porque solo a través de su formación será posible lograr una paz sólida en Ucrania y, en general, reforzar la seguridad regional. Parte de estas garantías debe ser el estatus neutral de Ucrania y la negativa de los países de la OTAN a aceptarla como miembro de la alianza. Unas contundentes palabras que no dejan lugar a la duda.
El alto cargo enfatizó de igual manera que la reducción de la presencia militar de EEUU en la región debe ser constatable, ya que de otro modo la amenaza sería continua.
Grushkó también ha querido aprovechar la oportunidad para denunciar de forma concisa el considerable aumento de infraestructuras de la Alianza Atlántica que, en los últimos años se ha llevado a cabo, en especial en materia de aeródromos y puertos militares, que tendrían como única finalidad la realización de operaciones militares contra la Federación Rusa.
Debemos destacar que Rusia nunca recibió garantías suficientes de la no adhesión de Kiev y Tiflis al Tratado del Atlántico Norte, y el conflicto ucraniano ha sido el resultado de todo ello.
La OTAN fue creada para hacer frente al bloque soviético, pero, una vez disuelto este, ¿Qué sentido tiene ahora esa organización? La respuesta es bien sencilla, la OTAN ha pretendido mediante la coacción y la amenaza, la imposición de un modo de vida que ha ido degradándose especialmente en los últimos 20 años.
A aquellos países que no han aceptado esas reglas de juego, apelando a su soberanía, se les ha destrozado, como el caso de la extinta Yugoslavia, y ahora la pieza de caza mayor era Rusia, con la cual se pretendía hacer lo mismo.
Los medios occidentales repiten de forma exagerada que Rusia es un país invasor que ha ocupado un territorio que no le pertenece.
Con un discurso fácil, y algunos juegos malabares, este sencillo mensaje ha sido aceptado por una parte de la población europea, pero si tenemos en cuenta los factores exógenos, la realidad es bien distinta, con la entrada de Ucrania en la OTAN lo que se pretendía era la destrucción de Rusia. Por consiguiente, la Federación Rusa lo que ha hecho ha sido defenderse.


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