La participación de más de 70 miembros del Parlamento Europeo en la manifestación para reivindicar los supuestos derechos LGTBi en Budapest el pasado sábado es un claro síntoma, no sólo de una sociedad en decadencia, sino de la intromisión de un determinado sector político en la política interna de un país soberano.
Como ya anticipamos en nuestro artículo del sábado, se había convocado una marcha con la excusa de reivindicar los derechos LGTBi, pero que realmente tenía como objetivo desafiar a Viktor Orban para empezar a minarlo y descabalgarlo del poder. Para ello, la progresía europea está utilizando las mismas tácticas de siempre, aunque el Presidente húngaro se está defendiendo de forma muy digna.
El propio Viktor Orban ha calificado los hechos como repulsivos y ha afirmado que fue un acto realizado siguiendo las consignas impuestas desde Bruselas y apoyado por la oposición títere también a las órdenes de la pérfida Úrsula Von der Leyen.
El Presidente Húngaro no ha ahorrado descalificativos para referirse a lo acontecido este sábado, repulsivo y vergonzoso han sido algunos de ellos, citando como ejemplos los espectáculos de drag queens en un escenario, hombres con tacones, panfletos sobre terapia hormonal. Otra de sus frases en redes sociales para referirse al acto ha sido, No es orgullo, sino vergüenza, subrayando: Estamos luchando por la verdad! Luchando contra las mentiras!
La presencia de 200 miembros de Amnistía Internacional en la marcha, es una prueba más de las intenciones de esa Internacional de la Progresía que trata de imponer sus degenerados criterios en todos los países. Hay que recordar que Amnistía Internacional es una organización financiada desde Inglaterra con el fin de influir en los procesos y las normas de naciones para subvertir el orden constitucional.
El Congreso Húngaro había prohibido varios años atrás la presencia de oenegés extranjeras en Hungría precisamente por este motivo. Siendo conocedor el Gobierno de Orban de las oscuras y opacas maniobras de estas organizaciones, que son utilizadas como arietes para debilitar, amenazar y chantajear a aquellos Gobiernos que les son incómodos.
Adicionalmente, veamos lo que confiesan en el medio de la UE, «euro news», en un artículo publicado el pasado 28 de junio:
«La comisaria Hadja Lahbib y 70 eurodiputados viajaron a Hungría para protestar contra la prohibición de la marcha del Orgullo, pero el líder de la oposición, Peter Magyar, no asistió.
Alrededor de 70 eurodiputados de la derecha liberal, la izquierda y los verdes del Parlamento Europeo se unieron al comisario belga para la igualdad en Budapest el sábado por la tarde, mientras miles de manifestantes marchaban por la capital húngara ondeando banderas arcoíris y de la UE.
Los eurodiputados procedían principalmente de los grupos liberales Renew Europe, Socialistas y Demócratas, La Izquierda y los Verdes, a los que se unió una eurodiputada irlandesa del Partido Popular Europeo (PPE), Maria Walsh».


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