Siria lanzó oficialmente su programa de exploración de energía marina con la firma en Damasco de un acuerdo entre la Compañía Petrolera Siria, la empresa estadounidense Chevron y la empresa catarí Power International Holding, en presencia del enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack.
Este acuerdo abarca la exploración y explotación de recursos de petróleo y gas en aguas territoriales sirias y representa un primer paso estratégico para revitalizar el sector energético del país. Según Youssef Kabalawi, director ejecutivo de la Compañía Petrolera Siria, las perforaciones comenzarán antes del verano.
Este acuerdo podría formar parte de la estrategia de Trump para tomar el control de petróleo, gas y otros yacimientos, así como de tierras raras, como hizo con Venezuela, la Marina de Gaza y su intento de anexionarse Groenlandia.
La Compañía Petrolera Siria firmó un acuerdo con el gigante energético estadounidense Chevron y la empresa catarí Power International Holding en Damasco, en presencia del Enviado Especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack.
La agencia oficial de noticias siria, SANA, informó que el acuerdo busca fortalecer las alianzas estratégicas en el sector energético y abarcará la cooperación en la exploración y explotación de recursos petrolíferos y gasíferos en aguas territoriales sirias, así como iniciativas más amplias para apoyar la inversión y el desarrollo en el sector energético.
Este acuerdo marca el primer paso oficial de Siria hacia la exploración de energía marina, ya que el gobierno busca aumentar su producción de hidrocarburos y atraer socios extranjeros tras años de aislamiento y conflicto. Youssef Kabalawi, director ejecutivo de la Compañía Petrolera Siria, describió el acuerdo como el más importante en la historia del país en materia de exploración de energía marina.
Antes del verano, si Dios quiere, comenzaremos las operaciones de movilización y perforación, declaró Kabalawi, añadiendo que podría tardar hasta cuatro años en alcanzar las reservas de gas. Este plazo refleja la complejidad técnica de la operación, pero también la ambición de las autoridades sirias de reactivar un sector estratégico.
Los sectores de petróleo y gas de Siria se han visto gravemente afectados por casi 15 años de conflicto, que se ha cobrado medio millón de vidas y ha causado una destrucción generalizada.
Antes del estallido de la guerra civil, que comenzó en marzo de 2011 con el levantamiento contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad, el petróleo era un pilar de la economía nacional: la producción alcanzó aproximadamente 380.000 barriles diarios, y las exportaciones, principalmente a Europa, generaron más de 3.000 millones de dólares solo en 2010, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de los ingresos del presupuesto estatal.
El mes pasado, las fuerzas del gobierno sirio recuperaron extensas zonas del noreste y este del país, ricas en yacimientos petrolíferos, que estaban en manos de los combatientes kurdos. Esta operación podría allanar el camino para la reanudación de la exploración y producción en algunos de los mayores yacimientos petrolíferos del país.
En este contexto, las nuevas autoridades sirias, que llegaron al poder tras el derrocamiento de Assad en diciembre de 2024, buscan reactivar la economía y los canales de cooperación internacional, utilizando la energía como palanca estratégica para la reconstrucción.


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