Después de 17 años, un presidente libanés visita la Casa Blanca para reperfilar las relaciones con Washington.
En efecto, el presidente de la República del Líbano, Joseph Auon, se reunió con el titular del Despacho Oval, Donald Trump, en una atmósfera signada por expectativas para todos los actores involucrados en los desarrollos de este país de Medio Oriente.
Fiel a su estilo de ganarse la confianza del visitante con el manual de las relaciones públicas en la mano, Trump sostuvo Ha sido un lugar, un país, tratado muy mal y vamos a conseguir que sean tratados como corresponde, con el respeto que merecen. Vamos a ayudarle mucho. Por su lado, Aoun declaró todo contento que siente una una profunda gratitud por la amistad del presidente Trump y por el apoyo que Estados Unidos presta al Líbano, a su soberanía, a sus instituciones legítimas y a las Fuerzas Armadas libanesas.
Comentando la agenda de su presidente, muchos libaneses se preguntaban a qué amistad hacía referencia Aoun ya la memoria de ellos no tiene fresca la supuesta amistad.
Regresando a lo que fue este encuentro, una parte de la prensa libanesa la calificó de muy positiva ya que la delegación de Beirut dejó una propuesta escrita al lado norteamericano donde se estipularían las cláusulas que sacarían hacia adelante el problema y que este borrador habría sido redactado definitivamente cuando concluyó la reunión de Aoun con Marco Rubio el domingo 19 de julio. Los informes libaneses señalan que Aoun le habría trasladado a la parte estadounidense la urgencia por cerrar la guerra y estabilizar la seguridad en las fronteras.
Estos reportes se refieren a que Rubio y Trump habrían tranquilizado a Aoun de que tales preocupaciones se resolverían este mismo año. Simultáneamente, se estaría procesando un préstamo de 350 millones de dólares, por parte de Washington, para aceitar la operatividad del ejército libanés para que este funcione en el terreno del sur en vista de contener o limitar cualquier movimiento militar de Hezbollah.
Trump también expresó que -de ser necesario- hablaría con Hezbollah, con el permiso de Aoun, si ello facilitaría un arreglo final, pero siguió amenazando a la organización libanesa con empujar al régimen de Damasco a una confrontación con Hezbollah.
Asimismo, el presidente de los EE.UU. mostró su deseo de que El Libano se inserte en los Acuerdos de Abraham, lo cual, a todas luces, y, en las circunstancias vigentes, es imposible de que se haga realidad.
Esta Cumbre también fue seguida de cerca por los israelíes y los iraníes, además de los árabes y turcos que tienen intereses especiales en la escena libanesa. En Beirut y en otras áreas de Líbano no se hicieron ilusiones con la reunión entre Trump y Aoun.


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