Semanas antes de que Donald Trump fuese investido como el presidente 47°, en el interior de su movimiento se produjo un enfrentamiento fuerte entre figuras peso pesado.
Estas figuras se dividían, por un lado, entre las que respaldaban los programas de los empresarios de Silicon Valley y, por el otro lado, la óptica de los populistas de las bases de MAGA.
¿Cuál fue el motivo del choque?
Las Visas H-B1 cuya vigencia y hasta ampliación beneficiaban a los sectores tecnológicos.
Capitaneados por Elon Musk y Vivek Ramaswamy, los aliados recientes -pero fuertes- de Trump, sostenían que, frente a los cambios en la política migratoria del nuevo inquilino de la Casa Blanca, los trabajadores de la industria tecnológica que son calificados y que proceden de la India y otros países, debían seguir gozando del mantenimiento de tales visados para potenciar a las empresas de Silicon Valley.
Según estimaciones, ingresan, anualmente, más de 80 mil extranjeros con el amparo de la Visa H-1B.
Contra ellos, se alzaron los referentes del nacionalismo populista que acompañan a Trump desde el 2015.
Para este grupo, la reforma migratoria de Trump también debía -y debe- alcanzar a los técnicos extranjeros que son demandados por los popes de la alta tecnología porque, según sus miembros, los intereses de los trabajadores estadounidenses deben ser protegidos en forma completa.
Aducían que las empresas de Silicon Valley también podían emplear a los ciudadanos de los EE.UU. y no preferir a los extranjeros. Que América First también debía aplicarse a ese régimen.
En medio de este combate, Trump afirmó que él apoyaría la política de una migración que no excluya la posibilidad de que un ciudadano extranjero, legalmente presente en el territorio, contribuya proactivamente a la política y la sociedad.
Ya con Trump en la presidencia, y tras la rebelión populista, los participantes de Silicon Valley manifestaron que cambiaron parte de sus pretensiones sobre el asunto problemático y que serán partidarios efectivos de una reforma integral.
Así las cosas, no hay duda de que Trump se esforzó para que no haya una fragmentación en la galaxia que lo apoya tratando de dejar contentos a las dos alas.
Por el momento, los demócratas no podrán festejar una fractura en el “Mundo Trump”.


Deja un comentario