María Corina Machado se supera cada día. La ganadora del Premio Nobel de la Guerra duplica sus esfuerzos ofreciendo por doquier a los extranjeros del gran capital que bombardeen a Maduro y sus partidarios para desalojarlos del poder a sangre y fuego…Y si hay daños colaterales -léase, inocentes civiles- no importa porque lo realmente urgente y prioritario es que, con drones y misiles, se destruya a la estructura poschavista.
María Corina Machado, quien está más cercana al globalismo atlantista que al formato Trump, no duda en participar en cualquier reunión con lobistas, inversores buitres y demás con tal de conseguir su objetivo.
A cambio, les ofrece expectativas de entregarles todos los recursos naturales y esquemas de negocios que deseen si le ayudan a convertirse en presidente de la Venezuela post-Maduro.
Estrictamente y en honor a la verdad, pocas veces se vio que una dirigente política de la oposición neoliberal sudamericana haya ofrecido tal amplitud de transferencia propietaria del valor estratégico de su puebl pero, probablemente, Machado esté cabeza a cabeza con Javier Milei en esa postura.
Estos dos liberales no aprendieron nada de la historia y ni siquiera comprenden las aguas profundas del poder global y creen que sus países son como pequeñas locaciones inmobiliarias.
No hay peor cosa que un cipayo y ya lo dijo Platón: se puede ejercer violencia contra padre y madre, pero nunca contra la patria. Y María Corina Machado se eligió y se aceptó como cipaya.
Por ello, María Corina Machado no se adscribe a la sabiduría tradicional ni al fidelismo nacional. Sólo quiere hacer que Venezuela sea la Miami defectuosa de Sudamérica donde ella sea la multimillonaria porque millonaria ya lo es. Bueno, ella y otros jerarcas de la oposición quienes perciben, sólo de la vía oficial y federal de EE.UU., decenas de millones de dólares para operar su resistencia; y, en los últimos años, más de 200 millones de dólares de los fondos de los contribuyentes estadounidenses fueron para estos adalides opositores.
Ninguno de ellos, por cierto, ni sus familias, pasan aprietos financieros. En esto también coinciden con otros funcionarios de Maduro -y sus familias- que no saben lo que es vivir con poco o escaso dinero o en desventuras económicas.
Familiares de oficialistas y opositores viven en el exterior como si fueran parte del patriciado…disfrutando de los lujos y placeres en Europa Occidental, en Miami, Nueva York o playas mexicanas. Esta es la objetividad de la escena. Lo otro, su negación, es de propagandistas y distorsionadores de la verdad.
María Corina Machado, mujer de poco fuste intelectual, recibió su Nobel porque los globalistas le quisieron arruinar la fiesta a Trump. Sólo por ello, la Academia de Oslo le otorgó el premio a ella.
A propósito de ese asunto, en la cita nota apuntamos que Trump …sabrá descargar su venganza personal hacia quienes considera responsables de tal maniobra y también hacia América del Sur y esto es lo que no comprendieron quienes creen que María Corina Machado será la presidente de Venezuela en poco tiempo.


Deja un comentario