Estimados lectores, hoy les traemos un documento inédito en español. Como siempre, traemos información desde el otro lado del telón mediático.
El siguiente documento que podrán leer en nuestra página o bien descargarlo en formato PDF, fue elaborado por el Centro Geopolítico de Estudios Estratégicos de Saná (Yemen). Que la lectura les resulte fructífera:
EL GOLFO PÉRSICO
Choque de voluntades en los espacios estratégicos
y el futuro de la disuasión a la luz de las nuevas variables regionales
Introducción del informe
Este informe, publicado por el Centro Geopolítico de Estudios Estratégicos, aborda una de las cuestiones más complejas y entrelazadas del actual escenario regional e internacional: la región del golfo Pérsico como teatro del choque de grandes voluntades y punto de encuentro de proyectos estratégicos enfrentados.
La región del golfo Pérsico, por su posición singular y sus enormes riquezas, representa mucho más que un simple espacio geográfico: es la arteria de la economía mundial, el punto de confluencia de los intereses vitales de las grandes potencias y, al mismo tiempo, un campo de prueba para la credibilidad de las teorías tradicionales sobre disuasión y seguridad regional. Durante las últimas décadas, esta región ha presenciado transformaciones radicales que han reformulado las ecuaciones de poder y han producido nuevas variables regionales que exigen una pausa analítica profunda.
Este informe parte de la conciencia de una realidad fundamental: la lectura del futuro no puede separarse de la comprensión del pasado ni de la anticipación de las variables del presente. Por ello, el informe aborda, en sus ejes sucesivos, la importancia estratégica multidimensional de la región —más allá de la energía—, analiza después la naturaleza de la estrategia imperialista occidental en su contexto histórico y prolongado, pasa luego a observar los riesgos y los intentos continuos de control, y concluye en un eje esencial con el estudio de la ecuación de cambio provocada por la aparición de nuevas fuerzas de resistencia, encabezadas por el papel estratégico de Yemen en la redefinición de los equilibrios de la disuasión.
El informe ha adoptado como metodología el análisis estratégico multidisciplinar y la conexión entre variables geopolíticas, militares y económicas, apoyándose en hechos históricos documentados y en una lectura objetiva de los datos actuales sobre el terreno. Asimismo, ha procurado ofrecer una visión dotada de profundidad analítica sin descuidar la dimensión práctica representada por recomendaciones aplicables.
El objetivo final de este informe es presentar un marco intelectual integral en el que puedan apoyarse responsables políticos, investigadores e interesados para comprender las dinámicas de la región, anticipar sus trayectorias futuras y contribuir a la formulación de una visión estratégica clara que garantice la seguridad y la estabilidad lejos de la tutela de las potencias externas, afirmando la inevitabilidad de que la seguridad del golfo Pérsico esté en manos de sus propios pueblos y de sus aliados naturales, que han demostrado su capacidad en el terreno de la disuasión efectiva.
La importancia estratégica del golfo Pérsico
Más allá de la energía
¿Por qué es importante el golfo Pérsico?
Cuando hablamos del golfo Pérsico no hablamos únicamente de un pequeño mar en la región de Oriente Medio. Hablamos de una arteria principal que conecta el mundo consigo mismo. Este informe intenta responder a una pregunta sencilla: ¿por qué las potencias arrogantes del mundo intentan controlar esta región? ¿Y por qué la República Islámica de Irán rechaza que estas aguas estén bajo tutela extranjera?
La importancia del golfo Pérsico puede explicarse desde tres ángulos claros:
- La posición geográfica: por qué es el paso marítimo más importante del mundo.
- El poder económico: las enormes cantidades de petróleo y dinero que controlan la economía del planeta.
- La fuerza moral y religiosa: cómo la región se convirtió en escenario de confrontación de ideas, y no solo de ejércitos.
Primera dimensión: una posición que no puede sustituirse
1. La ruta de Oriente a Occidente
Cuando se envía una mercancía de China a Europa, o se transporta petróleo desde sus yacimientos hasta las fábricas, existe una ruta principal y abreviada que concentra todo este movimiento: el golfo Pérsico. No es un simple mar; se parece más a una “autopista acuática” que no tiene una alternativa sencilla. Todas las rutas alternativas —como rodear África por el cabo de Buena Esperanza— son mucho más largas y costosas. Por eso, cualquier pequeño problema aquí detiene el movimiento del mundo entero.
2. El estrecho de Ormuz: la puerta dorada
Si el golfo Pérsico es la autopista, el estrecho de Ormuz es la única puerta de entrada y salida de esa ruta. La anchura de esta puerta es muy estrecha —menos de 40 kilómetros entre las islas iraníes y las costas de Omán—, y cada día pasa por este estrecho suficiente petróleo para hacer funcionar las fábricas de China, India, Japón y Europa.
Dado que el paso es estrecho y se encuentra junto a las costas e islas iraníes —como Abu Musa y Tumb Mayor—, Irán es el Estado con mayor capacidad para vigilar y garantizar la seguridad de la navegación en este lugar, quiera o no Estados Unidos. Esto no es una afirmación política, sino una realidad geográfica.
Segunda dimensión: la energía y el dinero del mundo
La información disponible nos muestra que el golfo Pérsico contiene bajo sus aguas y tierras más de la mitad de las reservas de petróleo existentes en todo el mundo. En cuanto al gas natural, si se sumaran el gas de Qatar y el de Irán, encontraríamos que ambos poseen la mayor reserva de gas de la Tierra.
Cuando los informes emitidos por centros estratégicos afirman que “la economía mundial se derrumbaría si se detuviera el petróleo del Golfo”, esto no es una exageración. Especialmente si observamos a China, India y Japón como algunos de los mayores clientes del petróleo del Golfo: si el petróleo se interrumpiera durante una semana, se detendrían las fábricas de electrónica en Pekín, se pararían los camiones en Nueva Delhi y se apagarían las luces en Tokio.
En cuanto a Europa, pese a su discurso sobre la energía limpia, todavía compra cantidades enormes de gas qatarí y de petróleo saudí y emiratí.
Esto nos lleva a un punto que muchos suelen olvidar: los Estados del Golfo reúnen miles de millones de dólares por la venta de petróleo y gas, pero cuando se pregunta cuál es el destino de ese dinero y adónde va, la respuesta reside en que Occidente obliga a esos Estados, bajo el nombre de “protección militar”, a reinyectar ese dinero en la economía occidental mediante:
§ La compra de armas estadounidenses, británicas y francesas a precios astronómicos.
§ La inversión de dinero en bancos y empresas de Nueva York y Londres.
Por tanto, la seguridad del golfo Pérsico es importante para Occidente no por amor a la región, sino porque temen por su dinero y sus inversiones allí existentes.
Tercera dimensión: la batalla de las mentes
1. ¿Por qué la República Islámica rechaza la presencia occidental?
Desde el triunfo de la Revolución Islámica en Irán, el concepto de seguridad en el Golfo cambió. Antes de eso, la región vivía bajo el paraguas del “policía estadounidense”. Pero después de la revolución apareció una nueva voz que decía: “Esta es nuestra región, y somos capaces de protegerla nosotros mismos”.
Estados Unidos y Europa miran al Golfo como un pozo de petróleo que debe ser custodiado. Irán, en cambio, no lo contempla de esa manera, sino como una vecindad geográfica y una prolongación civilizacional e islámica. Como resultado de esta idea, la República Islámica considera que cualquier base militar extranjera en el golfo Pérsico es una ocupación, no una protección. Esta postura es la que la puso en confrontación permanente con el proyecto occidental.
2. La cultura de la gente del mar y de la resistencia
Los habitantes de las costas del golfo Pérsico, ya estén en Irán, Irak o los Estados árabes del Golfo, están unidos por una cultura común forjada por el mar. Esta cultura se basa en la paciencia, la solidez y la negativa a someterse al extranjero. A lo largo de los siglos, toda potencia extranjera que intentó controlar estas aguas —desde los portugueses hasta los británicos— se enfrentó a una resistencia feroz de sus gentes. La situación actual no es distinta de las anteriores: el discurso que presenta la República Islámica sobre la “resistencia a la arrogancia” encuentra oídos receptivos entre muchos pueblos de la región porque coincide con su identidad histórica de rechazo al control extranjero.
3. La moral es a veces más importante que las armas
La verdadera fuerza del golfo Pérsico no se mide solo por el número de buques de guerra estadounidenses presentes en él, sino por el grado de apego de sus pueblos a su identidad. Mientras existan pueblos que vean la presencia occidental como enemiga y no como aliada, la estabilidad de la región seguirá siendo frágil. Esto explica por qué las potencias occidentales gastan miles de millones de dólares en medios de comunicación y propaganda para intentar cambiar esta percepción y ganar las “mentes” en el golfo Pérsico, fracasando a menudo en ello.
Después de lo anterior, podemos resumir la importancia del golfo Pérsico en tres puntos principales:
- No existe alternativa a él: el mundo necesita el petróleo del golfo Pérsico y lo seguirá necesitando durante las próximas décadas. Sus pasos marítimos son los más rápidos y baratos para el comercio mundial.
- Su seguridad está en peligro por la intervención externa: la densa presencia militar extranjera es la que crea la tensión, no al contrario. Si se dejara a los Estados de la región resolver sus problemas por sí mismos, la región sería más segura.
- La identidad de la región rechaza la hegemonía: existe un fuerte legado civilizacional e islámico en el Golfo que hace que la idea de “tutela occidental” sea popularmente rechazada, y esto es lo que expresan las políticas iraníes actuales.
Para acercar más la imagen, podemos ofrecer algunos ejemplos históricos que confirman la importancia del golfo Pérsico:
§ La guerra de los años ochenta: ¿por qué empujó Estados Unidos a Sadam Husein a atacar Irán? La respuesta: porque Estados Unidos quería derribar el Gobierno revolucionario de Irán, que llamaba a expulsar a los extranjeros del Golfo. La guerra fue un intento de someter la geografía por la fuerza.
§ La invasión de Kuwait: ¿por qué entró Sadam en Kuwait? Hubo señales estadounidenses ambiguas —el encuentro con la embajadora estadounidense Glaspie—. Cuando Sadam entró, Estados Unidos lo utilizó como pretexto para construir enormes bases militares en el Golfo bajo el argumento de “proteger a Arabia Saudí y Kuwait”. Por tanto, los acontecimientos fueron explotados para aumentar la presencia militar, no para terminar con ella.
§ La presencia militar: hoy, las bases estadounidenses en Qatar, Bahréin, Kuwait y Emiratos no están destinadas a defender a estos Estados de una verdadera amenaza exterior, sino a vigilar a Irán e impedirle desempeñar el papel de primera potencia regional en el golfo Pérsico.
En síntesis, el golfo Pérsico es el corazón palpitante del mundo. Controlarlo significa controlar los suministros energéticos mundiales. Por esta razón, el “choque de voluntades” entre los Estados de la región que desean su soberanía y las potencias externas que desean explotar sus riquezas es el conflicto principal que determina el presente y el futuro de todo Oriente Medio.
La estrategia imperialista occidental
El proyecto expansionista histórico
¿Cómo planificó Occidente el control del golfo Pérsico?
Historia de guerras fabricadas y planes expuestos
En el eje anterior mencionamos por qué el golfo Pérsico es tan importante que todo el mundo rivaliza por él. En este eje examinaremos las razones reales de cómo ese conflicto se transformó en guerras y destrucción, y cómo Estados Unidos y sus aliados occidentales lograron convertir una región rica y relativamente segura en un escenario de guerras permanentes.
Hay que comprender una estrategia clara que Occidente siguió durante cuarenta años. Esta estrategia se basa en tres pasos principales:
- Encender una guerra entre los Estados de la región para debilitar a la potencia emergente —la República Islámica tras la revolución—.
- Arrastrar al presidente iraquí Sadam Husein a cometer un gran error —la invasión de Kuwait— para justificar la construcción de bases militares permanentes.
- Ocupar completamente el Estado iraquí para cercar a Irán desde todas las direcciones.
Para comprender todo esto es necesario revelar documentos oficiales, testimonios ante el Congreso estadounidense y declaraciones de los propios responsables.
Fase preparatoria: la primera guerra del Golfo
1980-1988
¿Qué ocurrió en Irán en 1979?
El acontecimiento más destacado que alteró todos los equilibrios de la región fue la Revolución Islámica en Irán. Antes de 1979, el Sha de Irán era un fuerte aliado de Estados Unidos. Era el policía del Golfo que protegía los intereses occidentales. Pero tras la Revolución Islámica en Irán, la ecuación cambió. El nuevo Gobierno iraní declaró con toda claridad: “El golfo Pérsico pertenece a sus pueblos, y los extranjeros deben salir de él”.
Esta declaración fue un terremoto en Washington y Londres. De repente, el Estado que posee la costa más larga del golfo Pérsico y que controla el estrecho de Ormuz se convirtió en un Estado hostil al proyecto occidental.
La luz verde estadounidense al presidente iraquí Sadam Husein para iniciar la guerra
La guerra de los años ochenta entre Irak e Irán no fue una guerra fronteriza ordinaria, como algunos la presentan, sino un claro intento occidental de abortar la revolución iraní en su cuna utilizando al ejército iraquí como herramienta.
§ Doctrina Carter —enero de 1980—: el presidente estadounidense Jimmy Carter declaró que “cualquier intento de una fuerza externa de controlar la región del golfo Pérsico será considerado un ataque contra los intereses vitales de Estados Unidos”. Esta doctrina estaba dirigida aparentemente contra la Unión Soviética, pero en el fondo colocaba el Golfo bajo una tutela militar estadounidense directa y concedía a Washington el derecho de intervenir contra cualquier Gobierno de la región que no le agradara —y con ello se aludía a Irán—.
§ El papel de Brzezinski —asesor de Seguridad Nacional—: Zbigniew Brzezinski, cerebro de la política estadounidense de entonces, consideraba que debilitar Irán era una necesidad máxima. Fue quien alentó la idea del “arco verde”, es decir, apoyar a fuerzas islámicas radicales para enfrentar al mismo tiempo a la Unión Soviética e Irán. En este contexto se proporcionó apoyo de inteligencia y financiero al régimen de Sadam Husein. El plan occidental se basaba en tres pasos:
- Sadam inicia la guerra contra Irán.
- El Irán revolucionario colapsa rápidamente por el bloqueo y el aislamiento.
- La región vuelve al antiguo orden: una fuerza occidental dominante y Estados del Golfo subordinados.
¿El fracaso del plan? Un resultado inverso
El plan fracasó estrepitosamente. En lugar de derrumbarse en semanas, como esperaba Occidente, Irán resistió ocho años completos. Esta resistencia tuvo un resultado muy peligroso para la estrategia occidental:
§ Fortalecimiento de la República Islámica: Irán salió de la guerra más fuerte militarmente y más sólido, y demostró al mundo que no podía ser derribado fácilmente.
§ Transformación de Irán en una potencia que no puede ignorarse: se hizo evidente que cualquier arreglo de seguridad en el golfo Pérsico que no incluyera a Irán estaba condenado al fracaso. Este fracaso llevó a Occidente a cambiar el plan y pasar al segundo paso.
La trampa de Kuwait: el juego de la embajadora estadounidense Glaspie
Antes de la tormenta: ¿por qué estaba enfadado Sadam?
Tras el final de la guerra con Irán en 1988, Irak estaba destruido económicamente y cargado de enormes deudas, especialmente con Kuwait y Arabia Saudí. El presidente Sadam Husein sentía que había “defendido a los árabes” frente a Irán en nombre de ellos, ¡y ahora le exigían pagar las deudas! Además, Kuwait bombeaba grandes cantidades de petróleo al mercado, lo que reducía los precios y aumentaba el sufrimiento financiero de Irak.
El encuentro del 25 de julio de 1990: ¿qué dijo exactamente la embajadora estadounidense?
Este es el acontecimiento central que debe desmontarse, porque demuestra que lo que ocurrió después no fue un malentendido, sino una trampa estratégica.
El famoso encuentro se produjo cuando Sadam Husein convocó a la embajadora estadounidense en Bagdad, April Glaspie. Quería saber cuál era la posición de Washington respecto a su disputa con Kuwait. Todos conocen la declaración que dio la vuelta al mundo: Glaspie dijo a Sadam: “Nosotros —Estados Unidos— no tenemos opinión sobre vuestros conflictos entre árabes, como vuestra disputa fronteriza con Kuwait”. La interpretación sencilla de estas palabras, en el lenguaje político, era: “Actúa como quieras; no intervendremos militarmente contra ti si atacas Kuwait”. Sadam entendió esas palabras como una luz verde estadounidense para actuar.
Testimonio ante el Congreso: “¡pero dijimos sin violencia!”
La realidad de la trampa expuesta
Después de la invasión iraquí de Kuwait el 2 de agosto de 1990, y después de que Estados Unidos interviniera con su ejército para expulsar a Irak, la embajadora Glaspie fue llamada a declarar ante el Senado estadounidense. Le preguntaron: “¿Cómo permitió usted que Sadam entendiera que podía invadir Kuwait?”.
Su respuesta fue muy extraña. Afirmó que: “Le dije que resolviera su problema con Kuwait, pero añadí una frase: eso debe hacerse sin violencia”.
Esta historia resulta expuesta y débil por varias razones:
- El momento: la frase decisiva “sin violencia” no apareció en ningún acta oficial de la reunión hasta días después de la invasión.
- La lógica: si usted es embajadora de una gran potencia y cree que un Estado va a atacar a otro Estado aliado suyo, ¿se limitaría a decir “resuelve tu problema sin violencia” y terminaría la reunión? ¿O informaría inmediatamente a su Gobierno y pediría una advertencia muy severa? Washington no hizo nada para disuadir a Sadam antes de la invasión.
- El resultado final: Estados Unidos se benefició de la invasión de Kuwait mucho más de lo que se perjudicó. Este es el núcleo de la “trampa”. Estados Unidos quería una presencia militar enorme y permanente en el golfo Pérsico, pero los pueblos y Estados del Golfo rechazaban esa presencia. La invasión de Kuwait dio a Estados Unidos el pretexto de oro que necesitaba. De repente, pudo decir a los Estados del Golfo: “¿Lo veis? Estáis en peligro y necesitáis nuestra protección”. Así, la región se transformó en un cuartel militar estadounidense.
Institucionalización de la presencia militar
Etapa posterior a Tormenta del Desierto
Del “despliegue naval” a las “bases terrestres permanentes”
Antes de 1991, la presencia militar estadounidense en el golfo Pérsico era muy limitada: algunos buques de guerra en el mar y una pequeña base en Bahréin. Pero después de la guerra de liberación de Kuwait, todo cambió radicalmente. Se procedió a:
§ Establecer el mando central de las fuerzas navales —la Quinta Flota—: esta flota pasó a tener una sede permanente en Bahréin. Ya no se desplazaba y se marchaba, sino que se convirtió en parte del tejido de la región.
§ Acuerdos defensivos: Estados Unidos obligó a casi todos los Estados del Golfo a firmar acuerdos de cooperación defensiva. El contenido de esos acuerdos era: “Nosotros os protegemos, y vosotros nos dais territorios, puertos y bases aéreas, y no nos preguntáis qué hacemos en ellos”.
El verdadero objetivo de las bases militares
En las declaraciones oficiales, estas bases existen “para proteger la seguridad del Golfo”. Pero cuando se observa rápidamente el mapa de su despliegue, se revela el verdadero objetivo que se oculta detrás: crear:
§ La base de Al Udeid —Qatar—: la mayor base aérea estadounidense en Oriente Medio. Se encuentra a pocos minutos de vuelo de Irán.
§ La base de Dhahran —Arabia Saudí—: un centro avanzado de mando y control.
§ La base de Juffair —Bahréin—: centro de la Quinta Flota, responsable de vigilar todo movimiento en las aguas del Golfo.
Todas estas bases están desplegadas de forma que forman un cerco o media luna militar que rodea a Irán desde el sur. El objetivo no era proteger a Kuwait de otro Sadam, sino cercar a Irán e impedirle desempeñar su papel natural en la región.
El papel de Gran Bretaña: el viejo socio en el nuevo juego
No se puede hablar de los planes occidentales sin mencionar el papel británico. Gran Bretaña fue la primera potencia colonial en el Golfo durante más de 150 años antes de retirar oficialmente sus fuerzas en 1971. Pero todavía existe el colonialismo por delegación. Gran Bretaña no necesita bases enormes para ejercer su papel, que consiste en:
- Entrenamiento y armamento: las fuerzas británicas entrenan a los ejércitos del Golfo en el uso de armas occidentales, garantizando que esos ejércitos sigan subordinados a la mentalidad militar occidental.
- Bases conjuntas: Gran Bretaña tiene una base logística naval permanente en el puerto de Duqm, en el sultanato de Omán, fuera del estrecho de Ormuz, como punto de apoyo estratégico para cualquier guerra futura.
- Cobertura política: Londres siempre participa junto a Washington en dirigir acusaciones contra Irán y crear pretextos para presionarlo.
La ocupación de Irak en 2003: cercar a Irán desde el este
Pretextos débiles y una sola realidad
En 2003, Estados Unidos y Gran Bretaña encabezaron una invasión total de Irak. El pretexto declarado eran las “armas de destrucción masiva” que poseía Sadam Husein. Tras la ocupación, buscaron en cada rincón de Irak y no encontraron rastro de esas armas. Lo más extraño es esto: si no había armas de destrucción masiva, ¿por qué se ocupó Irak y se destruyó completamente su Estado?
El verdadero objetivo estratégico: eliminar la “amenaza común”
Tras el fracaso de la guerra de los años ochenta en derribar a Irán, y tras el fracaso del bloqueo económico en someterla, Irán era en 2003 más fuerte que nunca. La ocupación de Irak era necesaria por las siguientes razones desde la perspectiva occidental:
§ Romper la espalda geopolítica de Irán: Irak es el vecino occidental de Irán y se extiende a lo largo de más de 1.400 kilómetros de frontera. Sadam Husein era enemigo de Irán, pero su existencia significaba al menos que Irak no estaba en manos de Estados Unidos. Derrocar a Sadam permitió a Estados Unidos colocar su ejército directamente en la frontera iraní.
§ Cercar a Irán desde el este y el oeste al mismo tiempo: si miramos el mapa, vemos a Estados Unidos en Afganistán al este de Irán, a Estados Unidos en Irak al oeste de Irán y a Estados Unidos en bases del Golfo al sur de Irán. Esto es el cerco completo. El plan consistía en asfixiar a Irán y hacer que sintiera que estaba rodeado por todos lados.
¿Cómo se utilizó el territorio iraquí contra Irán?
Una vez ocupado Irak, las fuerzas estadounidenses empezaron a construir enormes bases terrestres cerca de Irán, entre ellas:
§ La base aérea de Balad: al norte de Bagdad, transformada en la mayor base de cazas y drones de la región.
§ La base de Ain al-Asad: al oeste de Irak, en la provincia de Anbar.
§ La presencia en el Kurdistán iraquí: se crearon bases avanzadas de inteligencia en las montañas del Kurdistán, orientadas hacia la profundidad iraní.
Desde estas bases, Estados Unidos no solo planeaba vigilar a Irán, sino que el objetivo final era lanzar una guerra contra ella, como ocurre ahora, o al menos impedir cualquier movimiento iraní en el mundo árabe, además de trabajar para destruir el Estado iraquí y convertirlo en un escenario para ajustar cuentas con Irán.
El resultado inverso otra vez: cómo volvió a fracasar el plan imperialista
Como ocurrió en la guerra de los años ochenta, los resultados fueron exactamente contrarios a lo planificado por Occidente:
- Fracaso en el control de Irak: el pueblo iraquí no aceptó la ocupación. La resistencia iraquí, con todas sus facciones, obligó a los estadounidenses a firmar el acuerdo de retirada en 2011, luego a regresar de forma limitada y después a retirarse gradualmente.
- Apertura de las puertas ante Irán: al derribar el régimen hostil de Sadam, Estados Unidos eliminó el mayor obstáculo entre Irán y el mundo árabe. De repente, las fronteras quedaron abiertas, y la alianza política, económica y cultural iraní con Irak se hizo muy fuerte.
- Fortalecimiento del Eje de la Resistencia: en lugar de que las bases estadounidenses en Irak fueran una plataforma para debilitar a Irán, se convirtieron en objetivos fáciles al alcance de los misiles y drones de la resistencia iraquí. Las bases pasaron de ser puntos de fuerza a puntos de debilidad.
Tras esta narración histórica, podemos extraer las siguientes conclusiones:
- Las guerras en nuestra región nunca fueron meramente fronterizas: la guerra entre Irak e Irán —1980-1988— y la segunda guerra del Golfo —1990-1991— formaron parte de un único proyecto continuado: someter el golfo Pérsico y debilitar a Irán.
- La política de las trampas dobles: Occidente domina el juego de la “luz verde” y luego del “arrastre”. Dieron a Sadam luz verde para la guerra contra Irán, y después le dieron señales ambiguas respecto a Kuwait. En cada ocasión, Irak fue la herramienta que pagó el precio, y Occidente fue quien cosechó los beneficios: bases e influencia.
- Fracaso militar y estratégico rotundo: tras cuatro décadas de guerras y conspiraciones, Occidente no consiguió derribar la República Islámica de Irán. Al contrario, Irán es hoy regionalmente más fuerte que en 1979. Cada intento de cercarla terminó en fracaso, como ocurrió en Irak.
- Gran Bretaña es la mente maestra oculta: el papel de Gran Bretaña no es menos importante que el de Estados Unidos. Posee la experiencia histórica de dividir la región y crear conflictos fronterizos, y continúa desempeñando ese papel mediante acuerdos de defensa y entrenamiento.
El proyecto expansionista occidental en el golfo Pérsico siguió una única receta que no cambió: “crea un problema y luego preséntate como solución”.
§ El problema: Sadam Husein contra Irán. La solución: apoyo occidental a Irak.
§ El problema: invasión de Kuwait. La solución: bases militares permanentes.
§ El problema: armas de destrucción masiva imaginarias. La solución: ocupación de Irak y cerco de Irán.
Esta receta tuvo éxito en destruir Irak y en saquear las riquezas de la región mediante contratos de armas, pero fracasó en alcanzar el objetivo fundamental: quebrar la voluntad de la República Islámica de Irán.
Los riesgos acechantes y los intentos continuos de control
El intento occidental de controlar el golfo Pérsico mediante guerras blandas
Occidente fracasó en el control del golfo Pérsico mediante la fuerza militar directa. Las guerras que encendió —la guerra Irán-Irak, la invasión de Kuwait, la ocupación de Irak— no lograron el objetivo principal de someter a Irán y debilitarlo. Al contrario, Irán salió de todas esas guerras más fuerte y con mayor influencia.
Este fracaso militar empujó a las potencias occidentales a cambiar de método. Ya no dependen únicamente de tanques y aviones, sino que pasaron a lo que se denomina “guerra blanda”. Es una guerra que no utiliza balas, sino dinero, medios de comunicación, política y economía.
Este nuevo método fue utilizado mediante tres herramientas principales:
- Vincular la economía de los Estados del Golfo a Occidente mediante contratos de armas y dependencia financiera.
- Intentar encender discordias internas y desestabilizar los Estados del Golfo.
- Estrangular económicamente a la República Islámica de Irán mediante bloqueo y sanciones en lugar de enfrentarla militarmente.
Estas tres herramientas formaron en conjunto los “riesgos reales” que acechan la región desde hace decenas de años.
Ambiciones continuas sobre las fuentes de energía
La dependencia económica
¿Cómo controlan las potencias arrogantes la economía del Golfo?
El golfo Pérsico posee la mayor riqueza natural del mundo: petróleo y gas. Pero la pregunta importante es: ¿adónde va el dinero de esta riqueza? ¿Y por qué los Estados del Golfo siguen necesitando siempre a Occidente pese a poseer todo ese dinero?
La respuesta reside en un sistema inteligente diseñado por Occidente llamado “dependencia organizada”. Este sistema se basa en una idea simple: “Vosotros extraéis el petróleo, y nosotros tomamos su dinero mediante contratos de armas e inversiones”.
Puede considerarse que el arma del armamento ha revelado la mayor operación de transferencia de dinero de la historia. Los Estados del Golfo venden petróleo y obtienen 100.000 millones de dólares. En lugar de invertir ese dinero en programas económicos de desarrollo para el país, fueron convencidos mediante ilusiones de que “están en peligro y necesitan protección”. Entonces llegan Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, y les ofrecen contratos de armas por cientos de miles de millones: aviones F-35, misiles Patriot, tanques, buques de guerra. Como resultado, esos 100.000 millones de dólares salen del Golfo hacia las fábricas occidentales de armas.
Este es un gran problema en el que caen los Estados del Golfo por varias razones:
- Las armas compradas no producen. Un avión de guerra y unos misiles no construyen una economía, y el dinero que sale de la región no vuelve a ella.
- Dependencia permanente de Estados Unidos y de los países occidentales, porque esas armas avanzadas necesitan mantenimiento, piezas de repuesto y entrenamiento. Quienes lo proporcionan son las propias empresas occidentales. Por tanto, los Estados del Golfo quedan vinculados a Occidente durante decenas de años después de comprar el arma, y no pueden operar sus aviones sin permiso e ingenieros de Estados Unidos.
- Creación de un enemigo imaginario para justificar estos enormes contratos. Debe existir un “peligro” que se aproxima. Aquí entra el papel de exagerar que el peligro vendrá de Irán. Cuanto más aumenta la tensión en la región, más aumentan las ventas de armas.
- La dependencia financiera es uno de los factores que más dirigen a esos Estados, especialmente cuando los Estados del Golfo no conocen el destino de sus fondos. Los miles de millones restantes del dinero del petróleo no se depositan solo en bancos locales, sino que se invierten en gran medida en:
§ Bonos del Tesoro estadounidense: es decir, los Estados del Golfo prestan dinero al Gobierno de Estados Unidos. Si la economía estadounidense colapsa, esas inversiones colapsan.
§ Bienes inmuebles y acciones en Europa y Estados Unidos: los fondos soberanos del Golfo poseen rascacielos en Londres y acciones en empresas tecnológicas estadounidenses.
Todo ello nos lleva al resultado final: Occidente garantiza dos cosas:
- El dinero del petróleo vuelve a él mediante armas e inversiones.
- Los Estados del Golfo no pueden oponerse políticamente a Occidente porque su dinero y su economía están totalmente vinculados a la estabilidad occidental.
Esta es la “dependencia financiera” que hace que la decisión política del Golfo esté condicionada por los dictados de Washington y Londres.
Encender discordias internas y dividir los Estados del Golfo
La regla básica de las potencias arrogantes es que, cuando fracasan las armas, llega el turno de los medios de comunicación y la discordia.
Si la primera herramienta —la dependencia económica— busca controlar Gobiernos y ejércitos, la segunda herramienta busca controlar a los pueblos y las mentes de la gente. Aquí entra en juego lo que se conoce como “guerra blanda”.
Crear caos interno en los Estados ribereños del golfo Pérsico es uno de los medios que hace que el Estado viva con temor permanente a cualquier levantamiento interno, y que no pueda enfrentarse a los proyectos occidentales en el exterior. Un Estado inestable es fácil de controlar y de chantajear a través de sus dirigentes.
¿Cómo se encienden las discordias?
Herramientas utilizadas
Existen medios principales utilizados por las potencias occidentales para este propósito.
Primero: empleo de los grandes medios occidentales
Canales como la BBC británica, la CNN estadounidense y France 24 francesa tienen presupuestos enormes, y algunos emiten en árabe durante las veinticuatro horas.
No se limitan a transmitir noticias, sino que fabrican opinión pública. Por ejemplo, si ocurre una pequeña discrepancia entre responsables de un Estado del Golfo, estos canales la amplifican hasta hacerla parecer una “lucha por el poder” o una “crisis de Gobierno”. Si existe una situación económica difícil, la presentan como un “fracaso total del Gobierno”. El objetivo es hacer que la gente pierda confianza en sus Gobiernos y crear un estado de miedo y tensión entre quienes están en la cúspide del poder.
Segundo: proyectos de división y excitación de rivalidades sectarias y tribales
Esta es la fase más peligrosa. En algunos casos, Occidente no se limita a encender la discordia, sino que planifica la división de los propios Estados. De vez en cuando oímos hablar de “nuevos mapas de Oriente Medio” filtrados desde centros de investigación occidentales, que muestran Estados divididos en pequeños protoestados: un Estado para los chiíes, otro para los suníes, otro para los kurdos, etc.
Occidente quiere Estados pequeños y enfrentados porque los Estados pequeños son débiles y no pueden rechazar los dictados occidentales; los Estados enfrentados compran más armas a Occidente; y el Estado débil no puede proteger sus riquezas, lo que facilita que las empresas occidentales las saqueen.
El acecho permanente contra la República Islámica
El bloqueo económico
Como hemos mostrado anteriormente, Occidente fracasó militarmente frente a Irán. En la guerra de los años ochenta, la República Islámica no cayó. La ocupación de Irak no la debilitó, sino que la fortaleció. La amenaza de bombardear las instalaciones nucleares no consiguió ningún retroceso por su parte, y la confrontación directa demostró que la República Islámica estaba preparada para enfrentarlos.
Lo que le quedó a Occidente fue el arma de la “guerra económica”, una guerra cuyo objetivo es:
§ Hambrear al pueblo iraní.
§ Empobrecer al Gobierno iraní.
§ Empujar a los iraníes a rebelarse contra su Gobierno por el deterioro de las condiciones de vida.
Esta estrategia trabajó para cercar a Irán económica y militarmente y, al mismo tiempo, evitar una confrontación directa con ella hasta el año 2025.
El embargo contra Irán no es una mera decisión estadounidense. Estados Unidos utiliza su poder financiero para castigar a cualquier Estado o empresa del mundo que trate con Irán. Es decir:
§ Si India quiere comprar petróleo iraní, Estados Unidos la amenaza con impedirle tratar con bancos estadounidenses.
§ Si una empresa europea quiere invertir en Irán, Estados Unidos le impone multas de miles de millones de dólares.
Por ello, los resultados fueron catastróficos para el pueblo iraní:
§ Dificultad para importar medicamentos y alimentos básicos.
§ Caída del valor de la moneda nacional y aumento de los precios.
§ Dificultad para vender petróleo, una de las principales fuentes de ingresos.
El verdadero objetivo de todo ello es crear un estado de desesperanza y frustración en el ciudadano iraní común, con la esperanza de que salga a la calle y exija el derrocamiento del sistema. Fue un intento de derribar la República Islámica desde dentro.
Pero pese a la dureza del bloqueo y la dificultad de la vida cotidiana, esta política fracasó en alcanzar su objetivo político en la República Islámica por las siguientes razones:
- La resistencia legendaria del pueblo iraní, acostumbrado al bloqueo y las sanciones desde 1979. Aprendió a adaptarse y vivir bajo presión.
- La economía resistente. Irán no se rindió, sino que se orientó hacia esta política. Es decir, comenzó a producir sus necesidades por sí misma en lugar de importarlas del exterior. Hoy, Irán es autosuficiente en muchos ámbitos: industrias militares, misiles, drones, medicamentos, automóviles, además de productos alimentarios básicos y complementarios.
- Creación de alternativas para las transacciones financieras. Irán ya no depende del dólar en su comercio, sino que desarrolló mecanismos para operar con monedas locales con Estados como China, Rusia e India, lo que redujo el efecto de las sanciones estadounidenses.
- La disuasión militar impide el colapso. La fuerza militar iraní, especialmente los misiles balísticos y los drones, concede al Gobierno iraní una enorme carta de poder. Cualquier Estado que piense en ayudar a Estados Unidos a derribar a Irán sabe que pagará un precio alto. Esta disuasión es la que protege al frente interno del colapso.
El resultado final sorprendente es que todas esas herramientas también fracasaron en alcanzar el objetivo fundamental. Irán no ha caído hoy, sino que ha ampliado su presencia regional. Los Estados del Golfo comenzaron a comprender que la verdadera seguridad no viene de Washington, sino de la cooperación con los vecinos, incluido Irán. La reconciliación entre Arabia Saudí e Irán con mediación china fue prueba del cambio de estrategia de los Estados del Golfo y del fracaso de la estrategia occidental.
La ecuación del cambio
El Eje de la Resistencia y el Yemen estratégico
Yemen: la carta que volcó la mesa contra Occidente en el golfo Pérsico
Llegamos ahora a la gran sorpresa. En el momento en que Occidente creía haber conseguido cercar a Irán desde todas las direcciones —bases en el Golfo, bases en Irak, bloqueo económico—, apareció de repente un nuevo aliado inesperado en el flanco meridional del golfo Pérsico: Ansar Allah en Yemen.
Este simple desarrollo en un país que sufre agresión, bloqueo y una difícil situación económica debido a ello cambió todos los cálculos. De repente, Irán ya no estaba cercado. El Frente de la Resistencia pasó a poseer una nueva carta de presión que antes no existía.
Aparición del nuevo aliado en el sur del golfo Pérsico
Ansar Allah
¿Cómo se convirtió Yemen en aliado estratégico de Irán?
Esta es una pregunta importante. La respuesta reside en que el enemigo es uno para todos. Ansar Allah combate contra la intervención militar liderada por Arabia Saudí y Emiratos en Yemen desde 2015. Esta intervención está plenamente apoyada por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia mediante armas e inteligencia. Los intereses se hicieron coincidentes: Irán se opone a Estados Unidos e Israel, y el proyecto de Ansar Allah se basa en la oposición a Estados Unidos e Israel. Por tanto, era natural que ambas partes se encontraran en la misma trinchera y en el mismo camino.
¿Cómo cambió el ascenso del poder yemení los equilibrios de disuasión?
Antes de la aparición de Ansar Allah como fuerza influyente, la ecuación de disuasión en el golfo Pérsico funcionaba así:
§ Occidente amenazaba a Irán: “Si nos atacáis o atacáis a nuestros aliados, golpearemos vuestra profundidad con aviones y misiles desde nuestras bases en el Golfo e Irak”.
§ Irán respondía: “Si nos golpeáis, cerraremos el estrecho de Ormuz y atacaremos vuestras bases en el Golfo con nuestros misiles”.
Esta ecuación significaba que el escenario de guerra estaba limitado al golfo Pérsico y sus aguas.
Pero tras el ascenso de Ansar Allah, la ecuación cambió de forma considerable:
§ El Frente de la Resistencia adquirió la capacidad de abrir un frente completamente nuevo en el sur de la península Arábiga.
§ Occidente y sus aliados ya no podían concentrarse solo en el estrecho de Ormuz; ahora también debían preocuparse por el estrecho de Bab al-Mandeb.
Lo más importante es que Ansar Allah demostró su capacidad para golpear objetivos sensibles en la profundidad saudí y emiratí con drones y misiles balísticos de fabricación local. Esto significa que el coste de una guerra contra Irán aumentó enormemente para Occidente y sus aliados.
Efecto de la nueva geografía sobre la seguridad nacional del golfo Pérsico
De la teoría del “control solo del estrecho de Ormuz” al “control doble”. Para comprender este punto es necesario mirar el mapa:
Primero: el estrecho de Ormuz
En el nordeste del golfo Pérsico
§ Irán se encuentra en su orilla septentrional.
§ Cada día pasan por él 20 millones de barriles de petróleo.
§ Irán puede amenazar la navegación en él si sufre un ataque.
Segundo: el estrecho de Bab al-Mandeb
En el extremo sur del mar Rojo
§ Yemen se encuentra en su orilla oriental.
§ Cada día pasan por él alrededor de 6 millones de barriles de petróleo dirigidos a Europa a través del canal de Suez.
§ Ansar Allah puede amenazar la navegación en él.
¿Qué significa esto en la práctica?
Antes de Yemen, Occidente decía: “Si Irán cierra Ormuz, usaremos otra ruta para el petróleo por el mar Rojo y Bab al-Mandeb”. Pero después de Yemen, esa “otra ruta” también quedó amenazada.
Esto es lo que llamamos “control doble” o “pinza de los dos estrechos”. El Frente de la Resistencia pasó a controlar la entrada del golfo Pérsico y su salida hacia el mundo. Esto fue un golpe estratégico duro para Occidente.
De las previsiones a la realidad
La capacidad de Yemen para cambiar las rutas de navegación mundial
En noviembre de 2023, con el inicio de la agresión israelí contra Gaza tras el Diluvio de Al-Aqsa, Ansar Allah en Yemen anunció que impediría el paso de buques israelíes o dirigidos a Israel por Bab al-Mandeb en apoyo de la resistencia en Palestina. Pero lo que ocurrió después conmocionó al mundo:
§ Casi paralización completa de la navegación israelí en el mar Rojo.
§ Aumento desorbitado de los costes de seguro de los buques.
§ Obligación a las mayores compañías navieras mundiales —como Maersk— de cambiar completamente la ruta de sus barcos.
Los barcos que se dirigían de Asia a Europa se vieron obligados a tomar la ruta del cabo de Buena Esperanza y rodear el continente africano. Esto condujo a:
§ Aumento de la duración del viaje de 20 a 45 días.
§ Enorme aumento de los costes de combustible y salarios.
§ Subida de los precios de las mercancías en Europa por el retraso en su llegada.
El resultado fue que Ansar Allah en Yemen, con armas diversas —drones, lanchas y misiles antibuque—, logró desconcertar el movimiento del comercio mundial y golpear de forma decisiva los intereses de Estados Unidos, Israel y Europa.
Ataque a los intereses israelíes y estadounidenses en el mar Rojo y el mar Arábigo
Ansar Allah no se limitó a amenazar buques comerciales, sino que hizo algo más peligroso:
§ Atacar buques de guerra estadounidenses y británicos en el mar Rojo con misiles y drones.
§ Lanzar misiles balísticos hipersónicos hacia la profundidad de Israel —el puerto de Eilat y el centro de Israel—.
§ Obligar a los portaaviones estadounidenses a permanecer en estado de alerta máxima y desgastar sus valiosas municiones —cada uno de cuyos misiles cuesta millones de dólares— para derribar drones yemeníes cuyo coste no supera unos pocos miles de dólares.
Esta es la “guerra de apoyo” que Yemen libró con éxito. Demostró que la enorme fuerza militar no lo es todo, sino que la voluntad, la paciencia y la capacidad de adaptación fueron suficientes para derrotar la tecnología avanzada.
Redefinición del concepto de golfo Pérsico en la era moderna
¿Cómo se volvió más influyente el control del golfo Pérsico con la presencia de Yemen?
En el pasado, el concepto de “golfo Pérsico” se limitaba al espacio acuático entre Irán y la península Arábiga. Pero hoy debemos ampliar ese concepto. El golfo Pérsico ya no es solo un espacio acuático, sino un “espacio estratégico” cuya influencia se extiende desde el estrecho de Ormuz al norte hasta Bab al-Mandeb al sur, y desde el mar Arábigo al este hasta el mar Rojo al oeste.
La existencia de un socio estratégico en Yemen significa que la República Islámica de Irán ya no está sola frente a las flotas occidentales. Ahora tiene un aliado que:
§ Posee voluntad de desafío y confrontación directa: Ansar Allah no teme la disuasión estadounidense. Ha sufrido miles de bombardeos aéreos de la coalición saudí-emiratí-estadounidense-israelí y no se rindió, sino que se volvió más fuerte.
§ Posee una posición geográfica insustituible: Yemen controla uno de los pasos comerciales más importantes del mundo.
§ Posee una experiencia de combate singular: más de diez años de guerra lo han convertido en una fuerza más experimentada en guerras, drones y ocultación.
El gran resultado estratégico es el fracaso del proyecto del “Nuevo Oriente Medio”.
Recordemos que el objetivo final de la estrategia occidental desde 1979 fue “cercar a Irán y someterla”. Lo intentaron por todos los medios:
§ La guerra de los años ochenta mediante Sadam Husein.
§ La construcción de bases militares en el Golfo tras la invasión de Kuwait.
§ La ocupación de Irak y Afganistán para cercar a Irán desde el este y el oeste.
§ El asfixiante bloqueo económico.
Pero ¿cuál fue el resultado final de todos esos enormes esfuerzos?
§ Irán es hoy la primera potencia regional de Oriente Medio.
§ Irak ya no es una base estadounidense contra Irán, sino un aliado político y económico suyo.
§ Yemen se ha convertido en punta de lanza en el flanco de la alianza occidental-golfo y en fuente permanente de amenaza para la navegación israelí.
Este fracaso rotundo es lo que llamamos “frustración del proyecto del Nuevo Oriente Medio”. El proyecto con el que soñaba Occidente —un Oriente Medio totalmente sometido a sus dictados— se estrelló contra la roca de la resistencia de Irán, el Líbano, Irak y Yemen.
El fracaso de los intentos por cercar a Irán mediante el cierre de accesos marítimos
Los intentos de Estados Unidos y los países occidentales de cerrar los accesos marítimos a Irán encontraron en la entrada de Yemen un giro en el corazón de la ecuación. Ahora es el Frente de la Resistencia quien amenaza con cerrar los accesos marítimos a Occidente e Israel.
Esto significa que Irán pasó de la posición de “cercado” a la posición de “cercador”. Irán ya no es quien teme que le corten las rutas comerciales, sino que Occidente e Israel son quienes temen eso.
La experiencia de Yemen enseñó a todos que:
- La geografía sigue siendo más fuerte que la tecnología: Yemen es un país de recursos limitados, pero su posición en Bab al-Mandeb le concede una fuerza enorme. Quien controla la geografía controla una gran parte de la batalla.
- La voluntad derrota a las capacidades materiales: Estados Unidos posee el ejército más poderoso de la historia. Pero no pudo someter Yemen. ¿Por qué? Porque los yemeníes creen en su causa y están dispuestos al sacrificio, mientras que el soldado estadounidense combate por intereses lejanos que no comprende.
- Importancia de los aliados estratégicos: Irán pudo lograr este éxito gracias a la existencia de aliados. La presencia de un aliado en el flanco sur de la península Arábiga multiplicó muchas veces su fuerza negociadora y disuasoria.
La forma del conflicto en el golfo Pérsico ha cambiado radicalmente. La vieja ecuación que decía: “Estados Unidos controla el Golfo, e Irán intenta resistir” ya no es correcta.
La nueva ecuación es: “El Frente de la Resistencia controla las entradas y salidas del golfo Pérsico, y Occidente intenta adaptarse a esta nueva realidad”.
La aparición de Yemen como fuerza influyente en este conflicto es la variable más importante de las últimas dos décadas.
Es la prueba concluyente de que la estrategia occidental ha fracasado y de que los vientos del cambio han comenzado a soplar desde direcciones que no se esperaban.
Recomendaciones
Para los pueblos del golfo Pérsico
- Unirse en torno a una identidad común del Golfo que supere las divisiones confesionales y nacionales.
- No conceder a las fuerzas extranjeras ninguna legitimidad popular para permanecer.
- Exponer los planes occidentales de “divide y vencerás” en los medios de comunicación y en la sociedad.
Para los Gobiernos de los Estados del golfo Pérsico
- Poner fin a la presencia militar extranjera y establecer un calendario para su retirada.
- Resolver las disputas regionales mediante un diálogo directo del Golfo sin mediador extranjero.
- Construir una fuerza defensiva común del Golfo para proteger los pasos marítimos.
Para responsables políticos y pensadores
- Pasar de la compra de armas occidentales a la fabricación militar local conjunta.
- Cooperar en materia de seguridad con Irán en lugar de confrontarla.
- Adoptar una doctrina de disuasión asimétrica como la que Yemen ha demostrado en el mar Rojo.
- Aprovechar el retroceso de la influencia occidental para construir un sistema regional independiente.
Conclusión
El golfo Pérsico es el corazón de la energía mundial, y Occidente ha fracasado en controlarlo militar, blanda y económicamente.
Yemen ha volcado la ecuación a favor del Frente de la Resistencia.
La hegemonía occidental se encuentra en un retroceso inevitable, y la oportunidad está abierta para que los pueblos de la región construyan un futuro independiente.


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