La desunión y las tensiones internas son la tónica general en el seno de la OTAN, ahora es Pedro Sánchez quien acaba de anunciar que se niega a subir al 5% del gasto del PIB requerido por la nueva administración Trump a todos los miembros.
Mediante una carta dirigida a la Casa Blanca, el Presidente del Ejecutivo Español ha adelantado que no incrementará el gasto al 5%, lo cual no ha sentado nada bien en Washington, que ha aseverado por medio de su portavoz, que todos los miembros tendrán que cumplir con esa cuota porcentual, algo que la mayoría de los países ya ha asumido.
Da la impresión de que esta nueva artimaña de Pedro Sánchez obedece más bien a una maniobra de distracción para quitar la lupa de los numerosos casos de corrupción que afectan a su Gobierno, pero esto viene a reforzar la hipótesis de quiebra total de la OTAN, que además ha tenido que acortar la duración de su próxima reunión a petición de Donald Trump, de tres días a tres horas, lo que evidencia aún más el delicado momento que atraviesa la Organización.
La nueva posición adoptada por el Gobierno socialista le deja en evidencia, siendo el único aliado que rechaza la medida propuesta por el Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, que ha solicitado a los miembros adjudicar el 3,5% del PIB a gasto militar y dedicar el 1,5% restante a inversiones en seguridad e infraestructuras.
Este pulso que Pedro Sánchez le echa a Donald Trump va a producir, según diversos analistas, unas tensiones que pueden conducir a la amenaza de expulsión de España de la OTAN, máxime conociendo la personalidad iracunda de Donald Trump, que además no tiene mucha simpatía por el Presidente español.
A esto se suma que países como Reino Unido, Italia, Bélgica, Canadá y Luxemburgo han expresado sus dificultades para alcanzar ese nuevo compromiso impuesto por la nueva administración norteamericana, aunque es España el único socio que abiertamente ha mostrado una clara y concisa oposición a esta iniciativa.
La próxima cumbre de la OTAN que se celebrará el próximo martes 24 de junio promete ser movida, y Pedro Sánchez puede ser quien la haga saltar por los aires, y todo para distraer la atención de los casos de corrupción que asedian a su Gobierno.


Deja un comentario