El título de esta nota se está transformando en una consigna de acción para los trumpistas, los cuales quieren que, al menos, una figura del establishment globalista acabe en prisión.
Esta demanda surge desde las tribunas del trumpismo y llega hasta el mismo círculo del presidente Trump.
Bueno, el propio Trump envío un mensaje que no es para nada críptico: que Barack Obama sea arrestado por cargos de traición al participar en una operación para inculpar a Donald Trump de connivencia con Rusia para poder luego derrocarlo sea por vía parlamentaria o por vía judicial.Tulsi Gabbard está cumpliendo con eficacia varias de las tareas para las cuales el 47° la convocó a la jefatura de la comunidad de inteligencia nacional (que es un cargo político): proteger al inquilino de la Casa Blanca, exponer a los oscuros miembros del pantano globalista con la documentación fidedigna de inteligencia y llevarlos a los estratos judiciales.
La exrepresentante demócrata ha ganado espacios en el organigrama gubernamental y los archivos que está presentando contra la denominada “conexión rusa” está enterrando, desde una dimensión por demás importante, una de las acusaciones más ficticias que hubo en Occidente desde el 2000 en adelante.
Esto es la interferencia ilegal de Rusia en el proceso electoral de 2016 y la supuesta subordinación de Trump a Moscú.Esto no tiene precedentes y también colaboraría para normalizar las relaciones ruso-estadounidenses y para que esta sea estable en 2026.
Cabe destacar que Obama no es Biden, sino que es uno de los poquísimos jefes reales de ese bando y que una causa judicial contra él constituiría un hito expresivo y confirmatorio, junto con otros hechos, de la tendencia descendente de su bloque de poder.
No es algo que ocurra a menudo que una directora de inteligencia revele la serie de documentos oficiales para conducir a Obama a una sede judicial por lo que ello no estaba en las previsiones de muchos expertos y menos aún en los cálculos de los demócratas.
Entonces, un alto jerarca del globalismo, el más popular de los políticos demócratas, es el objetivo de Trump y Tulsi Gabbard en el enfrentamiento a todo nivel entre globalistas y sus oponentes que sucede en los Estados Unidos.
Finalmente, resaltamos que no minimizamos el poder de Obama y que hacerlo sería un error a todas luces.Sin embargo, Obama puede ser sacrificado o castigado.


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