Reportes de prensa señalan que Pete Hegseth está en el ojo del huracán por sus responsabilidades en la tensión con Venezuela, su rol en el Signalgate, su papel en el cumplimiento de las directivas de Trump para con el frente ucraniano y su particularismo modo de enfocar los asuntos administrativos dentro del Pentágono.
El Secretario de Guerra de Trump afronta críticas e investigaciones internas cuando falta un poco más de un mes para que cumpla su primer año al mando burocrático del Pentágono.
Concerniente a los ataques en el Caribe que el Pentágono lleva efectuando, en el transcurso de estos cinco meses, Hegseth es acusado mediáticamente, en una primera instancia, por ordenar el asesinato de civiles que no tendrían vinculaciones con el narcotráfico, en el marco de los 21 ataques militares estadounidenses en el Caribe.
Los reporteros norteamericanos que discrepan con la agenda de Trump, no dudan en dirigir su dedo acusador contra Hegseth como máximo responsable de tales asesinatos y elevan la temperatura instando a su remoción y, por supuesto, judicialización.
Más al sur, la familia del pescador colombiano, Alejandro Carranza, que habría sido bombardeado por la armada militar estadounidense, en una de sus operaciones militares de septiembre, presentó una denuncia formal ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que actúe ya que considera que Carranza no tenía conexión con los cárteles de la droga y que fue asesinado extrajudicialmente.
Esta presentación forma parte de un grupo de denuncias que se formalizará, en poco tiempo, en organismos internacionales y en sedes judiciales de algunos países.
El almirante Frank «Mitch» Bradley compareció, este jueves 4 de diciembre, en el Capitolio, ante legisladores, informando que no hubo una orden de matar a todos los sobrevivientes de un ataque que se realizó el 2 de septiembre.
Anteriormente, Hegseth le habría brindado su apoyo al almirante Bradley. Según se supo, quien era el Jefe del Comando Sur, Alvin Holsey, fue despedido, en octubre, por la dirección del Secretario de Guerra por supuestamente haberse opuesto a los ataques que el Pentágono realizaba en el Caribe.
Holsey integra la facción opuesta a Trump dentro del complejo del Pentágono. Por lo que a él se refiere, Hegseht niega su papel en acciones ilegales y recibió un nuevo respaldo por parte de Trump.
Simultáneamente, un informe de un organismo de control del Pentágono concluyó que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, expuso al personal militar cuando involucró a personas ajenas al área en los preparativos militares de los ataques estadounidenses contra los hutíes usando el servicio de mensajería Signal.
Hace unos meses, se filtró que la esposa de Hegseth había intervenido en algunas sesiones confidenciales que tuvo el Secretario de Guerra.
Hegseth también es blanco de cuestionamientos de gente afín al complejo militar-industrial por suscribir, aunque no completamente, las directivas de Trump para progresar con el fin de la guerra en Ucrania ya que los halcones creen que el Pentágono debe continuar esforzándose para que la guerra no se detenga.
Al Secretario de Guerra se le endilga restringir el acceso de la prensa en las oficinas del Pentágono y de dirigir discrecionalmente la selección y la admisión de los periodistas que finalmente son admitidos. Sobre eso, el New York Times inició una demanda contra el titular del Departamento de Defensa.
Después de todo, el New York Times no tiene la moral para exponerse como guardián de la libertad de información y la paz mundial. Estos pasos hay que circunscribirlos en la lucha entre el bando de Trump y el bando enemigo.
Pero sí se conoció una versión reciente y que tiene que ver con la probabilidad de que JD Vance esté disconforme con Hegseth y estaría promocionando a su personal, Daniel Patrick Driscoll, para que sea el sucesor del excomentarista de la cadena Fox. Corresponde consignar que Driscoll es el enviado especial de Trump para Ucrania y que, hasta el presente, viene cumpliendo al pie de la letra con lo ordenado por Trump y Vance.
Hablando de Vance. Diosdado Cabello, secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), dijo, en su programa Con el Mazo Dando, que fue emitido el miércoles 3 de diciembre, que Hegseth fue captado por Marco Rubio -Secretario de Estado- para continuar con el intento del cambio de régimen en Venezuela y que, según informa el segundo hombre más fuerte del sistema venezolano, Rubio le habría prometido al Secretario de Guerra que sería su compañero de fórmula para las elecciones presidenciales del 2028 en perjuicio de las aspiraciones de Vance.


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