Una autopsia interna del Comité Nacional Demócrata (NCD) reflejó que el Factor Gaza fue preponderante para llevar a la fórmula encabezada por Kamala Harris a la derrota ante Trump en el ciclo electoral del 2024.
Los peritos que emprendieron la investigación y el examen final, que duró más de cinco meses, concluyeron que la deliberada participación de la Administración Biden en la guerra en Gaza arrastró a la lona a la dirigente californiana y llevó a la Casa Blanca al contendiente republicano Trump.
Paradójicamente, y a tenor de lo expuesto, franjas de votantes clave del partido demócrata impugnaron el apoyo explícito a Israel del gobierno de Joe Biden, quien dijo que es sionista (a pesar de no ser judío) y ayudaron al retorno presidencial de quien se percibe como el salvador de Israel y es considerado, por gran parte de los habitantes israelíes, como el mejor amigo de Israel.
Por extraño que parezca, estas cuestiones peculiares o contradictorias son normales en el entorno político de los Estados Unidos.
Dicho eso, volvamos al informe demócrata, cuyas autoridades decidieron no revelarlo de manera íntegra para no presentar al público la realidad interna del partido tal cual es y no desplazar de la red a una cantidad de donantes sobre los cuales importantes sectores de las bases partidarias se distancian cada vez más.
Se recabaron más de 300 entrevistas con líderes y activistas (individuales y colectivos) de la esfera demócrata de los 50 estados y las conclusiones habrían sido lapidarias, aunque se hayan expuesto, en el informe, más las consideraciones tácticas que las de índole estratégicas.
La verdad es que los decisores gubernamentales continuaron involucrándose fuertemente en el lado israelí, desdeñando los sondeos de opinión de los meses de marzo y junio de 2024 que alertaban sobre un altísimo número de votantes demócratas que se oponían a las acciones militares israelí-estadounidenses contra Gaza y que amenazaban con quitarle su respaldo a cualquier candidato demócrata que se confronte con dicha política o participación bélica.
Algo análogo le puede pasar a Trump si, al final, entra integralmente en guerras y rediseños geopolíticosque abiertamente persiguen los objetivos estratégicos y procesuales de Israel.
Es evidente que el Factor Gaza no jugo únicamente en contra de los demócratas en las elecciones del 2024 porque también influyeron otras variables, pero es innegable que numerosos votantes y activistas demócratas, junto con otros independientes, rechazan la síntesis geopolítica israelí-estadounidense en la política exterior.


Deja un comentario