Trump, en sus momentos, cada vez más frecuentes, signados de aflicción e impasse en relación con el devenir de la guerra en el Golfo, expresó, en su Truth Social, que él había borrado a Irán del mapa.
Sí, y, seguramente, cuando los observadores y los opinantes de todo el mundo se enteraron de tal afirmación estadounidense, la mayoría de ellos habrá exclamado algo parecido a que el mandatario está gagá porque Irán sigue en el mismo lugar de siempre, contraatacando, con cierta holgura, a Israel y las bases y concentraciones económicas e inversoras estadounidenses que existen en la región y la estabilidad de su régimen gobernante continúa tal y como también lo confirman comunicadores y analistas israelíes.
Pero también Trump no se da cuenta que la mayor parte de las personas del mundo ya no cree en sus dichos y que se burla constantemente de sus declaraciones que no encajan con la realidad. Sus tácticas marketineras y de control de la percepción de los terceros ya no producen los resultados de antes y, a medida que las practica, más lo trolean.
Pareciera que el encierro del Salón Oval (generalmente, pasa la mayor cantidad de su tiempo diario en su despacho) le desdibuja partes sustanciales de la realidad externa.
Su sobrina, Mary Trump, para la cual el inquilino de la Casa Blanca tiene un deterioro cognitivo, comentando el fracaso de su tío al intentar armar una coalición internacional de guerra contra Irán, dijo:
Lo que estamos presenciando ahora en el escenario mundial es algo que se veía venir: un niño pequeño al que por fin le dicen que no. La negativa unánime de nuestros aliados no es lo único que inquieta a Donald en este momento.
Creo que la última fase de su caída comenzó a principios de este año, cuando su corrupta e ilegítima supermayoría de la Corte Suprema, que se ha desvivido por apoyarlo en casi cada paso, finalmente puso un límite al declarar que sus aranceles eran inconstitucionales y debían ser anulados. ¿Cómo respondió Donald?.
Como se puede apreciar, para Mary Trump, el mandato de su tío está, en estos meses, en su fase final.
Mientras Donald Trump pronunciaba sus palabras supresoras de Irán, el ejército iraní aumentaba sus operaciones con misiles pesados y presentaba un panorama complicado en Israel e Irak para los estadounidenses porque Teherán decidió ampliar el banco de objetivos dentro de Israel y porque está volviendo, prácticamente, inoperativos a los militares estadounidenses en Irak.
El plan iraní contempla escalar mucho más, en esta semana, en los escenarios de ambos países, a la vez que, desde la profundidad de Irán, crece la idea de que, si en algún momento se da una conversación con el bando estadounidense, este no esté representado ni por Steve Witkoff ni por Jared Kushner.
Cabe añadir que, a causa de los ataques provenientes de Irán, un número importante de militares estadounidenses fueron retirados de las áreas más calientes para ser trasladados a hoteles del Mediterráneo.


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